Descubrí en una antigua librería de mi barrio
un bello mapa escrito en un idioma ya extinguido
El mapa considera un territorio con altas montañas
donde se distinguen unos árboles que abrazan las estrellas
Los puntos cardinales están claramente definidos
con cuatro cruces invertidas
Las montañas y los bosques están rodeados
por un mar con dragones y sirenas
Da la impresión por un gigantesco cráter que un meteoro
hubiese impactado en el centro del continente
La imagen de un rey aparece atravesada por una espada
y la de una reina haciendo el amor con dos esclavos
Se observa a unos preciosos niños jugando a la ronda
en torno a la figura de un ángel caído
El cielo está decorado por tres soles, una gran luna llena
y diversos aeroplanos y hombres en paracaídas
Se divisa también un águila negra que lleva una serpiente
y una manzana entre sus garras
En el tronco de un árbol está inscrita una fórmula
muy parecida a la solución de la teoría de la relatividad
En cada esquina del mapa están clavadas unas banderas
de unos países desconocidos
Comencé a estudiar otras cartografías para poder entender
a qué territorio correspondía
Después de mucho tiempo entendí que el mapa hacía referencia
al lugar de mi última morada