La hora de clases y los “simbiontes”; violencia timótica.

por Sergio Canals L.

Simbiontes: “Seres ficticios extraterrestres en Marvel: Parásitos /simbióticos como “Venom” aumenta la agresividad de sus huéspedes potenciando el deseo violento y la agresividad”. (I.A.).

Ecos de una existencia salvaje. Tiempos de ira.

Calama: El adolescente de 18 años redactó un ataque “idílico”. Cobrar la vida de ocho personas con un objetivo principal: niños de 8° básico porque eran “puros” en un “Día de Ira”. Motivos: odio, capitalismo y misantropía. En sus armas escribió nombres de protagonistas de otras masacres escolares.  Asesinó a una educadora e hirió gravemente a otra.

Soledad, alienación y radicalización. Desprecio, estigma y marginación. Búsqueda de venganza por un honor y dignidad como ser humano mancilladas. Reacción pasional fruto de la rabia social y resentimientos acumulados.

El filósofo Sloterdijk en “Ira y tiempo”, menciona la violencia y el deseo como “fuerzas timóticas”. “Lo timótico es un complejo psico político donde coexisten el orgullo, la necesidad de autoafirmación y el resentimiento. La ira con su carga de violencia acumulada y concentrada en la venganza”. Fuerza fundamental y primaria en el ecosistema de los afectos, interpersonal, política o culturalmente.  

Según reportajes, se determinó a los 12 años la presencia de un mundo con significados y conceptos en un campo con sentido propio. Un Trastorno del Espectro Autista. (Además de otros diagnósticos: Depresión e ideación suicida; Trastorno de Personalidad Narcisista, rasgos de personalidad paranoide, antisocial y una familia con una “dinámica relacional compleja”. Se informó también de un “juicio de realidad normal (no psicótico), con sentido de realidad alterado”). 

Muchos, muchos diagnósticos y pocas ideas sobre el “parásito” de lo humano que horadó su mundo emocional y adquirió una horrorosa y violenta vida propia.

Les aseguran que quienes albergan estos parásitos en el cerebro, son elegidos de Dios para cometer asesinatos, masacres y suicidios. Convencidos de esto, deciden abandonar su encierro y entregarse a la violencia”. (Ryu Murakami; de su libro de ficción: “Simbiontes”).

Santiago: Los estudiantes de un Liceo “emblemático”, como lo hicieron nuestros antepasados cazadores recolectores, miran con fascinación arquetípica el fuego “purificador” en el centro de uno de sus patios. El fuego. Atractor de masas. Arma de poder destructora radical de países en guerra y contra monstruos malignos. Luego, jóvenes encapuchados queman la oficina de la Rectoría. Símbolo del poder en una comunidad escolar.

Autoridad y normas reducidas a cenizas. “Triunfo” de un relato “heroico” para cualquier adolescente con un sistema regulador y controlador cerebro mental aún inmaduro. (Normalmente lo hacen entre 25 y 30 años). “Triunfo” del principio del placer tanático. Derrumbe del súper yo. Colapso ético. Fracaso y ausencia de la familia (especialmente de los padres). Fracaso en la erótica de le enseñanza.

Massimo Recalcati, “defiende la Escuela como centinela del erotismo del saber. Un lugar de resistencia contra el hiper hedonismo (individualista) contemporáneo. Reivindica el papel del maestro que sabe abrir nuevos mundos a través del poder erótico de las palabras y del saber que éstas son capaces de vivificar en los alumnos”.

De lo contrario, fracasa la “hora de clases” en su proceso fundamental de “humanización de la vida” en la búsqueda amorosa del bien, con un “derrumbe (especular) en la dimensión simbólica de la diferencia intergeneracional”. Los alumnos se confunden con los profesores y los padres con sus hijos en la “Escuela Narciso”. Abandono de la “Escuela Edipo”, con un “obsequioso respeto hacia las autoridades y sobre su contestación crítica”. “Absorción falsa de un igualitarismo suavizado por un derecho a la igualdad. Una abolición de la responsabilidad de los adultos para representar su papel en el proceso educativo de sus hijos”. 

Tierra adecuada para el cultivo y desarrollo de las infecciones con los “simbiontes” de la violencia y la existencia salvaje.

Referencias: Massimo Recalcati “La hora de clase; Por una erótica de la enseñanza”; “Sociedades subyugadas por la pasión timótica”. Apuntes y reflexiones Marcelo Lorenzo. Google.

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