“La mejor política comunicacional es no tener política comunicacional”, dijo Eugenio Tironi, y la Concertación ya instalada, le entregó al mercado la decisión de perdonarle o no la vida a revistas como Apsi, Análisis, Cauce, Hoy, y a diarios como La Época, Puro Chile, que entre otros habían sido clave en la derrota de la dictadura y para dejarle la mesa servida a los nuevos gobiernos de talante democrático. La elegante “neutralidad” concertacionista terminó favoreciendo a los que ya eran fuertes. Es decir, a los que nunca sufrieron censura, cierres ni persecución y pudieron consolidarse económicamente, vale decir, a El Mercurio S.A.P. y Copesa, que tranquilamente conservaron sus redes de avisadores, entre ellos el Estado de Chile, y todos fueron muy felices.
La Tercera y El Mercurio, hoy se disputan un nicho de profesionales y empresariado del 1% del país. El Mercurio pautea al cien por ciento de los medios, influyendo en los líderes de opinión de derecha y asimismo en quienes van por la calle y se detienen frente al quiosco que exhibe sus portadas, como un afiche que cambia diariamente su contenido, el que suele desinformar a través de sus textos, titulares y encuadres fotográficos tendenciosos. “El Mercurio es un proyecto ideológico y la derecha lo necesita, pues desde sus páginas se hacen las políticas públicas”, dice el director de Interferencia.cl, Víctor Herrero[1].

La TV abierta hace su parte. Lossegmentos medios y bajos –que representan el 46% de su audiencia[2]– concentran más del 80% del público de noticiarios y matinales. Los temas policiales ocupan en promedio el 27% de los noticiarios centrales de TV, siendo los punteros, CHV con 36% y TV13 con 33%, mientras CNN otorga 38% a política. Los desayunos en los hogares terminan regados de la sangre reporteada.
| Temas en noticieros centrales | |||||
| CHV | TV13 | Mega | TVN | CNN | |
| % Policiales | 36 | 33 | 26 | 24 | 14 |
| % Política | 11 | 10 | 13 | 14 | 38 |
| Fuente: Encuesta del Monitor de la TV- Consejo Nacional de Televisión |
Entre los matinales, Contigo en la Mañana de CHV, es el que dedica mayor tiempo a noticias policiales (51%), seguido por Buenos Días a Todos de TVN (33%) y Mucho Gusto de Mega (31%).
Transformación digital: sobreviven los grandes y surgen los nichos
Mientras los gobiernos postdictadura se negaban a entender la importancia de contar con medios que no fueran de oposición, la clase empresarial –no bastándole los que ya tenía– se hacía de canales de televisión y radioemisoras, ya fuera a través del auspicio de programas clave, o derechamente comprándolos. Recordemos que Sebastián Piñera compró Chilevisión y Guillermo Luksic intentó comprar El Mercurio (Agustín Edwards se lo impidió). La cosa es que el sistema de medios quedó sumido en la herencia de la dictadura, vale decir, en medio de una desigual competencia comercial y dependiendo de la repartición de la torta publicitaria. A diferencia de otros países, acá no hubo sistemas fuertes de medios públicos ni fondos vigorosos para sustentar el pluralismo, como tampoco se reguló significativamente la concentración en la propiedad. Esto último se convierte en un duro límite para el debate público, afectando la profundidad de la democracia.

Despertando de la frustración, aprovechando el auge de las nuevas tecnologías y ante la necesidad de fiscalizar al poder, el periodismo crítico migró a los medios digitales, más baratos de echar a andar, ciertamente con menor alcance masivo, menos recursos y con menor influencia en las agendas. La eterna desigualdad se traslada al nuevo ecosistema que favorece a los grandes conglomerados mediales, a falta de normas de fomento, como subsidios estructurales, para medios independientes, pues el Estado no persigue el derecho a la comunicación social. Luego los medios.cl serán acompañados por programas del streaming alojados en plataformas como YouTube y otras.
Pero el daño ya está hecho…
…y los nuevos medios y programas entran en desventaja estructural, es decir, de financiamiento, distribución y publicidad, en un ambiente de medios donde los diarios, canales y radios comerciales ya han reseteado la agenda política, social y cultural del país hasta que en nuestros días la ciudadanía empezó a considerar que el golpe civil-militar no fue tan malo “como se creía” y “los ancianos” torturadores podrían ir a pasar mejores noches en sus casas, y “demos vuelta la página” y todas las páginas necesarias para que haya un ministro de Justicia y DD.HH. que fue parte del equipo de abogados que defendió a Augusto Pinochet en el caso Riggs. En política internacional, se levantaron sospechas sobre las vacunas y el multilateralismo. Los derechos sociales ya no parecen ser tan urgentes, y los derechos humanos son objeto de la libre interpretación de la agenda del poder, al tiempo que el sistema político está en franco declive. Según la Encuesta CEP[3] de junio, la preferencia por la democracia como forma de gobierno llegó a un mínimo histórico del 44,2%.
Los temas principales que cubren los matinales -los preferidos de la TV abierta[4]– son la delincuencia y la migración, asfixiando a otros de igual o mayor importancia y favoreciendo el discurso de la derecha enfocado en el orden y el control hasta llegar -en marzo de 2025– a divulgarse la opinión del candidato Kast, sobre que el gobierno de Gabriel Boric ha sido «el peor de la historia», sin necesidad de fundamentar la afirmación, porque a sus votantes, ese valioso principio del ejercicio periodístico, no les importa. Resultado: medio Chile diciendo que “el país se cae a pedazos”, mientras el resto entrega datos que muestran lo contrario, sin hacer mella en el falso aserto. Esa información postiza pero corta y recordable, es lo que por ahora predomina. Y si es dicha a gritos y manotazos, mejor aún, como en el programa de streaming Sin Filtros, creado para originar dinámicas polarizadas en pantalla, donde quien tuvo más heridos ha sido la izquierda.
Un llamado a la acción en el día de fray Camilo Henríquez
El Círculo de Periodistas de Santiago recordó el Día Nacional de la Prensa, llamando a respaldar a los medios y programas independientes que, debido a su frágil sostenibilidad, compitiendo en condiciones desiguales con grandes conglomerados, se mantienen básicamente por sus suscriptores. Es necesario que los medios digitales y del streaming se fortalezcan, ya que hay más voces circulando, pero no necesariamente más poder informativo distribuido[5], es decir, los grandes grupos siguen marcando la agenda.

Los programas del streaming tienden a acercarse a nichos ideológicos para sobrevivir, con lo que se refuerzan las llamadas burbujas ideológicas con menos debate entre visiones distintas, ya que suelen enfrentarse con lenguaje agresivo. Frente a la fragilidad del pluralismo, la ANID[6] y la Segegob[7], impulsaron el Fondo de Pluralismo[8], cuyos estudios han demostrado que los medios dependen de la publicidad y audiencias segmentadas, provocándose contenidos rentables más que diversos, y atractivos más que complejos. Como resultado, el pluralismo es limitado, conviviendo con una alta segmentación de audiencias y la debilidad de los medios independientes, que acceden mínimamente al mercado publicitario.
La mayoría de los medios digitales independientes depende de la publicidad (aunque sea menor), financiamiento por proyectos y suscripciones difíciles de escalar. Es así que muchos aparecen y pocos sobreviven, sin llegar a consolidarse.
El nuevo poder de las plataformas tecnológicas se apoya en algoritmos, redes sociales y plataformas de video, las que determinan qué contenido se ve más y también el compromiso y conexión emocional que debe crearse con estos contenidos, provocando eventuales exacerbaciones.
El futuro es híbrido

Es ingenuo pensar que la actual Administración proveerá de avisaje estatal más equitativo o instaurará políticas de pluralismo para favorecer en forma equitativa a los medios independientes, pero… podrían empujarse en lo futuro, medidas estatales como regulación de plataformas, monitoreo de transparencia algorítmica, distribución del avisaje estatal, financiamiento a medios regionales o independientes, ampliación de fondos concursables, beneficios tributarios para medios o incentivos para donaciones.
Por parte de los medios, podría intentarse el financiamiento híbrido –por ejemplo, suscripciones más donaciones y proyectos paralelos– para no depender de una sola fuente de recursos, cuestión clave para sostener el pluralismo. Todo esto, considerando la vulnerabilidad de los pequeños frente a la gran competencia gratuita de medios online, redes sociales, podcasts e influencers, ya que al carecerse de una cultura de pago, depender solo de suscripciones es un modelo frágil que compite con el gasto en necesidades básicas.
El poder mediático en el Chile próximo parece definirse según quién logra captar atención sostenida en un ecosistema digital fragmentado. Quién logre credibilidad, más financiamiento y dominio del lenguaje en clave digital, vale decir claro, accesible, amenamente culto y explicativo, será quien mejor se adapte a la demanda futura, compitiendo con los medios hegemónicos.
Mientras tanto, sirve apoyar con pequeñas donaciones o suscripciones para que no mueran en el intento. Una buena campaña debe convencer a las audiencias de que estas acciones no son algo que solo beneficie a los periodistas involucrados en estos proyectos informativos, sino de manera fundamental a quienes necesitan estar informadas e informados en lo básico para tomar las decisiones que en derecho les favorezcan. Esto es algo en que el periodismo ha fallado.
[1] https://doble-espacio.uchile.cl/en-la-tercera-y-el-mercurio-uno-esta-constantemente-en-un-campo-minado/
[2] Anuario Estadístico Oferta & Consumo de TV 2024 – CNTV Estudios, Santiago, junio de 2025
[3] Encuesta CEP de 6 de junio de 2025
[4] Encuesta del Monitor dela TV- Consejo Nacional de Televisión
[5] Diversos pero concentrados: percepciones de comunicadores sobre el pluralismo de los medios digitales en Chile. (2020), de Nicolás Del Valle y Fernando Carreño.
[6] ANID: Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo.
[7] Ministerio Secretaría General de Gobierno.
[8] Fondo de Estudios sobre el Pluralismo en el sistema informativo Nacional.
5 comments
Excelente análisis que no sólo resume la situación de los medios actuales en Chile (y el mundo) , sino que propone soluciones para que en futuros gobiernos se avance en transparencia y equilibrio .
Excelente articulo de Mónica Silva Monge ,muy importante ya que incluyen análisis de la situación de los medios de comunicación del día de hoy, y cómo nos han afectado desde el punto de vista político.
El artículo de Mónica Silva denuncia cómo la concentración de medios en Chile afecta la democracia y manipula la percepción ciudadana.
• El «Pecado» de la Transición: Tras la dictadura, el Estado dejó morir a los medios independientes y críticos (como Apsi o La Época), entregándole el control total del mercado a El Mercurio y Copesa.
• La Tele y el Miedo: Los canales prefieren el sensacionalismo policial (hasta un 51% en matinales) por sobre el debate político. Esto favorece una agenda de orden y control que beneficia a sectores conservadores y empresariales.
• Crisis de Memoria: La falta de pluralismo ha permitido «resetear» la historia sobre el Golpe y los DD.HH., bajando el apoyo a la democracia a un 44,2%.
• La Trampa Digital: Aunque el periodismo crítico migró a internet, compite en desventaja por falta de avisaje estatal y el sesgo de los algoritmos.
• Propuesta: Se necesita un modelo híbrido (suscripciones, donaciones y apoyo estatal) para que existan voces distintas. La supervivencia de estos medios es clave para que la gente tome decisiones informadas y no basadas en gritos o noticias falsas.
Comparto la excelente y rigurosa reflexión analítica y descriptiva de la cruda realidad expuesta por la, articulista.
Gracias por la columna y la explicación de esta problemática social, que tiene a comunidades desinformadas o dependientes de un contenido homogéneo de parte de los medios tradicionales.
Así, comunicacionalmente van creando una realidad siniestra que se fortalece, debido al precario modelo educativo instalado por décadas, donde no se impulsa el pensamiento crítico y terminamos creyendo todo aquello que publican los medios que duermen con el poder.
¡A generar redes comunicacionales!
[…] Publicación original en : https://lanuevamirada.cl/medios-independientes-versus-hegemonicos/ […]