¿Acaso, “la luz del sol vale más que los pensamientos de filósofos o poetas”? (Alberto Caeiro)
Niño baleado por delincuente en un intento de robo. (Gritaba que le no le hicieran daño a su abuelo que jóvenes delincuentes intentaban robar). Impasibles frente a su dolor. Horror más allá de lo inimaginable. La búsqueda del dinero sin ningún control ético emocional ni racional, se tiñe de sangre y muerte.
El dinero arrastra siempre dilemas éticos. Adictivo, es, un dilema ético. Su ambición desmedida lleva al “narcisismo” soberbio del dinero. Han sólo menciona el “narcisismo del rendimiento” que lleva a un “infarto del alma”. Debiese agregar el narcisismo arrogante del dinero. Este conduce a una ruptura en el corazón destrozando al otro como objeto y medio de consumo. El dinero absorbe el alma. La mastica y la escupe para volver a saborearla como hace un animal. El antídoto frente estas patologías deshumanizadoras radica en la humildad. En el desapego al dinero. En resistir la ostentación banal. En la consideración primera del prójimo.

Con ganancias corruptas o mal habidas en el narco crimen organizado ¿se puede hacer el bien social? ¿Se transforma el dinero en dinero bueno? Quién lo destina al bienestar de otros ¿se transforma en un ser bueno? Con dinero conseguido legalmente se favorecen muchas veces actividades criminales y la corrupción. ¿Ese dinero se vuelve malo? ¿Esa persona muta hacia la maldad? ¿Qué es el mal y el bien? Hoy ya no hay diferencias. Las brujas de Macbeth lo anticiparon: “Lo que es malo es bueno. Lo que bueno es malo”. Se disuelven las diferencias y límites. Si todo es bueno, nada es malo. Si todo es malo nada es bueno. Son necesarias las diferencias y dimensiones absolutas enmarcadas en la contingencia para practicar el bien.
El sentido de la ganancia y la generación / acumulación de riquezas orientadas al crecimiento y desarrollo, están revestidas de bien: De hacer el bien, ya sea a nivel personal, familiar y comunitario. Al bien común. En sus dimensiones sociales y económicas se materializan dimensiones políticas y toma de decisiones con dilemas permanentes en la historia del hombre. ¿Como se distribuyen de forma justa los ingresos?
“Han expulsado a la justicia/ Lo injusto preside la sala del consejo…/Nadie es inocente…/La hostilidad tampoco desaparecerá mañana Y nadie dice nada.” (Egipto, hacia 1800 A.C. Citado por Philipp Blom; “El gran Teatro del Mundo”).
¿Cómo se resuelven las grandes diferencias entre quienes ganan más y los que solo sobreviven? ¿Cómo ayudar a los más pobres y vulnerables con el dinero de los otros? ¿Cómo conciliar la resolución de necesidades en la realidad concreta y material del presente, sin olvidar que se está escribiendo a la vez el futuro del pasado? ¿A cuántos se puede sacrificar o dejar de lado buscando el bien de una mayoría?
Las posibles respuestas se re-vuelcan finalmente en la ética filosófica más allá y antes de la política. En las visiones sobre el ser humano y la sociedad: ¿Idealismo o materialismo? ¿Una realidad fundada (espiritualmente) en la conciencia y el pensamiento, o “el ser, la materia como realidad primera”?
La humanidad transita acompañada frente a su propio misterio. No pocas veces desolada, busca amar, hacer el bien y conocer la verdad. Con esperanzas de infinitud. Bajo la luz de un sol otoñal. Canta un chincol solitario.
Referencia: “La filosofía como arma revolucionaria; Olivier Pironet. Mundo Diplomático.