Una barahúnda indescriptible. Otoñal. Desorden y confusión. Presencia de una marabunta política estrepitosa en el “Gran barro de la neo política… Una corriente política entrópica hacia el abismo (caótico)”. Impulso caótico con “aceleración histérica… del miedo y el odio”. Con una “estática narcisista y ensoñada de las redes sociales”.
Disociación de la realidad. Una realidad literal con un “hace lo que se piensa de los líderes ultraconservadores”. Otra, retórica performática de los lideres progresistas. Ruptura del sentido de la realidad. “Nihilismo brutal que avanza contra (y en) la democracia… y su descrédito total”.
Abandono del pensamiento y análisis crítico que dice “sí, pero…” Sólo “comunicación simplificada” con liderazgos tribales. Un proyecto común que ya no existe. Nada que anhelar. ¿Deshumanización terminal? ¿Y su relato (de sentido)?
Narrativa: “Creceremos y ahorraremos “. Gastaremos menos. Estimularemos la inversión. Bajaremos impuestos corporativos. Ganaremos más. Contra narrativa: “Un regalo para el 1% más rico. A costa de los más pobres y sus derechos sociales. No lo toleraremos. Son líneas rojas”.
¿Y dónde está el relato? Es decir, la ficción de la realidad donde se escribe permanentemente lo no escrito: Lo “real” real (con reminiscencias lacanianas).
Fragmentos: Papeles y palabras rotas.
“La moral en su estado salvaje puede ser explotada muy fácilmente por los intereses comerciales (y políticos) para dar más visibilidad a unas noticias que acaban haciéndonos más estrechos de miras y más hostiles. Se erosionan la confianza y la cohesión social” … “El objetivo último del periodismo comercial (con sesgos ideológicos) es vender noticias y obtener ganancias” (económicas y políticas)”.
“El mercado competitivo puede ser eficiente, pero es indiferente frente a la justicia” …” Para las personas (sí) importan la equidad y la eficiencia” … “Los gobiernos deben justificarse no solo por su eficiencia, sino, sobre todo, por cuál es su sentido de lo justo”.

La complejidad de lo público se transforma y se somete en medios y redes sociales al imperio de la simplificación y el morbo, transformando la crisis de seguridad o la precariedad económica en una especie de espectáculo real de las desgracias. Desde sus “tribunas morales” (fiscalizadoras) estimulan y moldean el “sentir popular de la “indignación moral”. Políticos, analistas, periodistas “expertos” en muchas disciplinas con sesgos ideológicos, muchas veces contribuyen a alimentar una moral “salvaje” pre caótica, en sus defensas de justicia y derechos de un mundo que ya no es. Morales salvajes para existencias salvajes. Derivas violentas y controles punitivos también salvajes.
¿Qué es la justicia y cuales los derechos? El amor no se compra ni se vende. Se regala.
Silencio (ominoso). (Si le gustó, levante el pulgar. Si no, bájelo).
Intertextualidad: Harvey Whitehouse: “Herencia. Los orígenes evolutivos del mundo moderno”; Joseph Ramos: “Un Catecismo Cristiano para Pecadores”; Entrevista a Andrés Barba, escritor español: “El asalto al Capitolio es la fecha inaugural del gran barro de la neo política” (La Tercera); Columna Ignacio Imas A. “La política matinal” (La Segunda). Columna “El Relato” Lucía Santa Cruz (Mercurio).