En la época de la juventud: cuando los sueños se confunden con la realidad y los deseos con las posibilidades, estaba de moda, a nivel de los pueblos, la cultura antiyanqui, como expresaba la canción: “Yo del inglés entiendo poca cosa, pues solamente hablo en español, pero entiendo a los pueblos cuando dicen yanquis go home”. Se hablaba de la OEA como el “Ministerio de Colonias” y también de la “doctrina Monroe”, de la cual no terminaba de comprender su “América para los americanos”, si era para defendernos de las demás potencias extranjeras o porque nos consideraban su propiedad o extensión territorial.
Doctrina Monroe
Cronológicamente, se suponía que Estados Unidos iba a defender a los países de América Latina de la supuesta Santa Alianza creada en 1815 por los reyes de Rusia, Prusia y Austria para contener los avances del liberalismo y secularismo. En este contexto, James Monroe, Presidente de EUA en 1823 dio una respuesta pública a la propuesta del Ministro de Relaciones Exteriores de Inglaterra George Canning, de realizar una declaración conjunta angloamericana, manifestando estar en contra de cualquier intento de la Santa Alianza y Francia por restaurar el absolutismo de España en los territorios hispanoamericanos; pero a su vez declarando su neutralidad en los asuntos de España con sus colonias, y fijando una posición en cuanto el territorio. Luz. Año XX. (4), pp. 121-132, octubre-diciembre, 2021. Edición 89. III Época. ISSN 1814-151X https://luz.uho.edu.cu
Más de 2 siglos transcurridos, la proclamación de Trump del 2 de diciembre de 2025 en la celebración del aniversario de la Doctrina Monroe recuerda que:
«Los continentes americanos, por la condición libre e independiente que han asumido y mantienen, no deben ser considerados de ahora en adelante como sujetos de futura colonización por ninguna potencia europea», declaró el presidente Monroe. https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/12/america-250-presidential-message-on-the-anniversary-of-the-monroe-doctrine/
Sin embargo, fue interpretada la «Doctrina Monroe», como una política defensiva del Hemisferio Occidental, pero a su vez como parte y expresión de una misión más grande: el Destino Manifiesto, que surge desde el nacimiento como EUA como nación, de autoliderazgo, como expresamente lo hace la Proclamación del 2 de diciembre de Trump al entenderla como: “una política audaz que rechaza la injerencia extranjera de naciones lejanas y afirma con firmeza el liderazgo de Estados Unidos en el hemisferio occidental”.
Cabe recordar que tres temas enfatizan los defensores de la Doctrina del Destino Manifiesto: a) la virtud de las instituciones y los ciudadanos de EE. UU, b) la misión para extender estas instituciones, rehaciendo el mundo a imagen de los EE. UU y c) la decisión de Dios de encomendar a los EE. UU. la consecución de esa misión. https://es.wikipedia.org/wiki/Doctrina_del_destino_manifiesto.
Se dice que Simón Bolívar, hace más de dos siglos, ya preveía la política expansionista de EUA, la cual pretendía equilibrar con Inglaterra, al manifestar en una de sus cartas que: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias, en nombre de la libertad”. Bolívar fue un precursor del Americanismo Pan-Latino, aunque su posición por sí misma no lo convertiría en un enemigo sistemático de Estados Unidos Simón Bolívar y Estados Unidos | PDF | America latina | Los Estados Unidos.
En este sentido, la actual política de Trump es una continuación de la Doctrina Monroe, dentro del contexto del Destino Manifiesto, como enfatiza en su Estrategia su misión un “gobierno asegure los derechos naturales dados por Dios a sus ciudadanos y priorice su bienestar e intereses”, como su misión de proteger el continente americano de la “intrusión extranjera”: “Hoy, mi Administración reafirma con orgullo esta promesa bajo un nuevo «Corolario Trump» de la Doctrina Monroe: que el pueblo estadounidense —no las naciones extranjeras ni las instituciones globalistas— siempre controlará su propio destino en nuestro hemisferio”.:
Desde que asumí el cargo, he impulsado con firmeza una política de «América primero», basada en la paz mediante la fuerza. Restablecimos el acceso privilegiado de Estados Unidos a través del Canal de Panamá. Estamos restableciendo el dominio marítimo estadounidense…Mi administración también está deteniendo el flujo de drogas letales que atraviesa México, poniendo fin a la invasión de inmigrantes indocumentados en nuestra frontera sur y desmantelando las redes narcoterroristas en todo el hemisferio occidental. https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/12/america-250-presidential-message-on-the-anniversary-of-the-monroe-doctrine/
Corolario de Trump o doctrina Donroe
En la Estrategia de Seguridad Nacional de EUA formulada en noviembre de 2025, antes del aniversario de la Doctrina Monroe, en la parte cuatro relativa a “La Estrategia”, en el acápite 3 referente a la priorización de su política exterior según regiones, pone en primer lugar el Hemisferio Occidental con el título “El corolario Trump a la Doctrina Monroe”, llamada por los medios la doctrina Donroe. Y empieza delimitando su territorio:
Tras años de abandono, Estados Unidos reafirmará y aplicará la Doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental y proteger nuestra patria y nuestro acceso a geografías clave de toda la región. Negaremos a los competidores no hemisféricos la capacidad de posicionar fuerzas u otras capacidades amenazantes, o de poseer o controlar activos estratégicamente vitales, en nuestro hemisferio. Este «Corolario Trump» a la Doctrina Monroe es una restauración de sentido común y potente del poder y las prioridades estadounidenses, coherente con los intereses de seguridad estadounidenses.
Los objetivos de Trump para el hemisferio occidental se resumen en «Enlistar y expandirse«: a) reclutar o enlistar amigos ya establecidos para controlar la migración, detener los flujos de drogas y fortalecer la estabilidad y seguridad en tierra y mar y b) expandirse a nuevos socios reforzando el atractivo de EUA como socio económico y de seguridad preferido del hemisferio.
Define “enlistar”, que significa reconsiderar su presencia militar en el hemisferio occidental y priorizar la diplomacia comercial para fortalecer su propia economía e industrias, utilizando aranceles y acuerdos comerciales recíprocos como herramientas poderosas.
Define el concepto de “expandir” que significa que otras naciones “nos vean como su socio de primera elección”, y que (por diversos medios) “desalentaremos su colaboración con otros. El hemisferio occidental alberga muchos recursos estratégicos que Estados Unidos debería asociarse con aliados regionales para desarrollar, para hacer que los países vecinos y los nuestros propios sean más prósperos”.
Reconoce que los competidores “no hemisféricos” han logrado grandes avances tanto para “perjudicarnos económicamente en el presente, como estratégicamente en el futuro”, por lo cual, para EUA “permitir estas incursiones sin una resistencia, sería repetir el gran error estratégico estadounidense de las últimas décadas”.

Reafirma, por tanto, que EUA: “debe ser preeminente en el hemisferio occidental como condición de nuestra seguridad y prosperidad, una condición que nos permita afirmarnos con confianza donde y cuando sea necesario en la región”.Quiere decir sencillamente, que los demás países del hemisferio occidental somos parte determinante de su seguridad nacional y prosperidad económica y que por lo tanto puede actuar, como el reciente caso de Venezuela “donde y cuando sea necesario” y que no es una “incursión extranjera”, ni “intento de colonización” por considerarnos una extensión de su territorio.
Distingue entre enemigos y aliados al encontrar, que por un lado, hay gobiernos alineados con potencias extranjeras donde será difícil revertir cierta influencia extranjera, como podría ser el caso o ejemplo de Venezuela, Nicaragua y Cuba, pero también admite que “muchos gobiernos no están ideológicamente alineados con potencias extranjeras, sino que se sienten atraídos por hacer negocios con ellas por otras razones, incluyendo bajos costes y menos obstáculos regulatorios”, como podría ser el caso de varios países de la región por sus relaciones con China. Para ello, su estrategia es demostrar la existencia de costes ocultos —en espionaje, ciberseguridad, trampas de deuda y otras formas— los cuales están incrustados en supuestamente en una ayuda extranjera de «bajo coste», por lo que utilizará la “influencia estadounidense en finanzas y tecnología para inducir a los países a rechazar dicha ayuda”.
Lo más difícil será que pueda demostrar que lo proveniente de EUA es mejor que los “competidores no hemisféricos” y “que los bienes, servicios y tecnologías estadounidenses son una compra mucho mejor a largo plazo, porque son de mayor calidad y no cuentan con las mismas condiciones que la ayuda de otros países”. Si así fuera el caso no necesitaría aplicar una estrategia de seguridad nacional cuyo núcleo es: América es primero.
Adicionalmente, el Corolario precisa que “para proteger con éxito nuestro hemisferio también requiere una colaboración más estrecha entre su Gobierno y el sector privado estadounidense”, para lo cual identificará oportunidades estratégicas de adquisición e inversión para las empresas estadounidenses de la región y apoyará en su financiación incluyendo los programas “de los Departamentos de Estado, Guerra y Energía; la Administración de Pequeñas Empresas; la Corporación Internacional de Financiación para el Desarrollo; el Banco de Exportación e Importación; y la Corporación de Desafío del Milenio,” como estaría empezando hacer en el caso actual de Bolivia con el nuevo Presidente Rodrigo Paz.
Adicionalmente, para apoyar a las empresas estadounidenses en la región deberá “resistir y revertir medidas como la fiscalidad selectiva, la regulación injusta y la expropiación que perjudican a las empresas estadounidenses”, es decir, revertir cualquier medida de regulación a la inversión de sus empresas en la región ya sean ambientales, tributarias o etc.
Por último, en lo que se refiere a nuestra región, el mensaje para la Ruta de la Seda de China y sus inversiones está muy claro, cuando termina diciendo: “debemos hacer todo lo posible para desplazar a las empresas extranjeras que construyen infraestructuras en la región”.
Los intereses fundamentales de política exterior de Estados Unidos
En la Estrategia de Seguridad Nacional define claramente y en primer lugar como interés fundamental de su política exterior la región del Hemisferio Occidental:
Queremos asegurar que el hemisferio occidental siga siendo razonablemente estable y bien gobernado como para prevenir y desalentar la migración masiva hacia Estados Unidos; queremos un hemisferio cuyos gobiernos cooperen con nosotros contra narcoterroristas, cárteles y otras organizaciones criminales transnacionales; queremos un hemisferio que permanezca libre de incursiones extranjeras hostiles o de la propiedad de activos clave, y que apoye cadenas de suministro críticas; Y queremos garantizar nuestro acceso continuo a ubicaciones estratégicas clave. En otras palabras, afirmaremos y haremos cumplir un «Corolario Trump» a la Doctrina Monroe.

Los dos primeros: de estabilidad de los gobiernos y que cooperen contra narco terroristas fueron parte de la política exterior tradicional explícita o implícita que corresponden al área de política internacional, mientras que sus intereses vitales de un “hemisferio libre de incursiones extranjeras hostiles o de la propiedad de activos clave” y el interés central de garantizar el acceso a “ubicaciones estratégicas clave” es parte de la nueva geopolítica económica ahora explicitada como Corolario Trump.
El problema no es solo quién define “incursiones extranjeras hostiles”, “activos clave” y “ubicaciones estratégicas clave”, aunque se supone que la Casa Blanca y los empresarios, puesto que el Congreso ha sido ignorado, extendiendo su doctrina de la seguridad económica nacional a todo el territorio del hemisferio occidental:“ Nuestra economía es también la base de nuestra posición global y la base necesaria de nuestro ejército”.
En la forma hasta ahora manejada, cualquier producto o sector es considerado clave o estratégico para la tan abusada seguridad nacional. Y como está escrito, cualquier activo financiero, tangible o intangible, puede ser definido como clave. Y lo que es preocupante, la inclusión de nacionalizaciones pasadas al expresar Trump, según BBC, como motivo del bloqueo a Venezuela “hasta que devuelva a los Estados Unidos de América todo el petróleo, la tierra y otros activos que previamente nos robaron«. Por último, cualquier canal, golfo, aeropuerto, salar o infraestructura puede ser denominada “ubicación estratégica clave”.
En un tiempo donde dominan las reuniones presenciales o virtuales, los organismos de cooperación y de integración, las instituciones financieras de la región como BID y CAF, instituciones como CEPAL no se escucha ninguna voz, ni siquiera de alerta temprana o ya tardía o extemporánea del efecto del Corolario, si no en la autodeterminación de los países, como en el caso de Venezuela, por lo menos en el manejo de los recursos naturales como el petróleo, cobre, litio etc., etc. Ahora, muchas incursiones después, como la de Panamá en 1989, entiendo a los pueblos cuando dicen: “yanquis go home”.
1 comment
Bravo Gabriel, has efectuado una somera y detallada explicacion de como, se aprovecha de una doctrina de 1823, para abusar y amenazar a Latinoamerca a servir los intereses norte americanos. Mis felicitackones.