Cuando asumió Trump, su mensaje inicial y sus primeras medidas se basaron, como pilar fundamental, en el concepto amplio y difuso de seguridad nacional. Está en su Memorándum Presidencial del 20 de enero sobre la Política Comercial América Primero (America First Trade Policy) que en su Artículo 1 establece el objetivo general de su Nueva Política Comercial de defender la seguridad económica y nacional:
Los estadounidenses se benefician y merecen una política comercial de Estados Unidos Primero. Por lo tanto, estoy estableciendo una política comercial robusta y revitalizada que promueva la inversión y la productividad, mejore las ventajas industriales y tecnológicas de nuestra nación, defienda nuestra seguridad económica y nacional y, sobre todo, beneficie a los trabajadores, fabricantes, agricultores, ganaderos, empresarios y empresas estadounidenses.
En el artículo 2, precisó su objetivo específico o teledirigido: abordar el comercio injusto y desequilibrado, para remediar déficits comerciales, para lo cual “investigará las causas de los grandes y persistentes déficits comerciales anuales en bienes de nuestro país, así como las implicaciones y riesgos económicos y de seguridad nacional que resultan de dichos déficits, y recomendará medidas apropiadas, como un arancel suplementario global u otras políticas, para remediar dichos déficits”.
Su primera medida fue para combatir el fentanilo, dada la grave amenaza que representan los cárteles, la migración y los narcóticos: “Este ataque al pueblo estadounidense y la integridad de las fronteras soberanas de Estados Unidos representa una grave amenaza para nuestra Nación”, y por lo tanto él,“Como Comandante en Jefe, no tengo un deber más solemne que proteger al pueblo estadounidense”. Y por lo tanto aplicó aranceles al 25% a las importaciones procedentes de México y Canadá e impuso un arancel adicional del 10% a las importaciones procedentes de China. Como Comandante en Jefe inició la Guerra Arancelaria al declarar la emergencia nacional: La amenaza extraordinaria que representan los inmigrantes ilegales y las drogas, incluido el fentanilo mortal, constituye una emergencia nacionalbajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Fact Sheet: President Donald J. Trump Imposes Tariffs on Imports from Canada, Mexico and China – The White House
La comunidad política y académica tomó a broma las primeras medidas de Trump, especialmente por sus retrocesos y cambios en su aplicación, con excepción de Azis Hug (2025), en marzo, con su artículo en Project Syndicate: “Los aranceles de Trump son ilegales”, donde además de demostrar su ilegalidad citaba las verdaderas razones para aplicarle a Mexico y a Canadá aranceles “pero eso no importará:
los últimos aranceles no tienen que ver realmente con la “emergencia” en la frontera sur, el propio Trump lo delató en febrero, cuando dijo que el propósito es obligar a los fabricantes a trasladar sus plantas a Estados Unidos. De manera similar, al justificar los aranceles contra Canadá, no sólo se quejó de las barreras ( inexistentes ) para los bancos estadounidenses que buscan entrar en el mercado minorista canadiense; también vinculó explícitamente la política a su ambición ilegal de obligar a Canadá a unirse a Estados Unidos contra su voluntad.

El punto máximo de la Guerra Arancelaria lo constituyó el Independence Day, con la aplicación de los Aranceles Recíprocos del 2 de abril de 2025, que significaban la aplicación de tarifas a más de 60 países entre 10% y el 50%. La base mediática fue esgrimir el informe anual que saca el Departamento de Comercio sobre prácticas desleales sobre todos los países y la sustentación legal se basó en la emergencia nacional de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Nacional(IEEPA), porque los déficits comerciales constituían una amenaza para la seguridad nacional, como decía la Orden Ejecutiva y por lo tanto declaraba emergencia nacional:
como lo indican los grandes y persistentes déficits comerciales anuales de bienes estadounidenses, constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la economía de Estados Unidos. Esa amenaza tiene su origen total o sustancialmente fuera de Estados Unidos en las políticas económicas internas de socios comerciales clave y en los desequilibrios estructurales del sistema comercial global. Por la presente declaro una emergencia nacional respecto a esta amenaza. Regulating Imports with a Reciprocal Tariff to Rectify Trade Practices that Contribute to Large and Persistent Annual United States Goods Trade Deficits – The White House
Ningún país cuestionó el sustento legal y en cambio la respuesta de los países fue la de ponerse a la fila para suscribir más de 15 acuerdos bilaterales con los Estados Unidos con el fin de disminuir el arancel, pero no solo reduciendo sus propios aranceles, lo que estaría dentro del concepto de reciprocidad, sino además comprometiéndose a diversos temas en el que resalta la promesa de hacer cuantiosas inversiones en EUA y además compras obligatorias de energía.
El fallo de la Corte

Después de la presentación de reclamos legales por parte de empresas estadounidenses, principalmente pequeñas y transcurrido casi un año, la Corte Suprema de Justicia de EUA emitió su fallo: “La IEEPA no autoriza al Presidente a imponer aranceles” y reafirmó que la única autoridad lo constituye el Congreso. La Corte argumentó que:
(a) IEEPA autoriza al Presidente a «investigar, bloquear durante la investigación pendiente, regular, dirigir y obligar, anular, anular, prevenir o prohibir…» importación o exportación.». Ausente de esta extensa lista de poderes específicos se menciona arancel o aranceles.
El tema de guerra, seguridad económica, emergencia nacional fue utilizado por el Gobierno y según la Corte fracasa “el argumento histórico basado en los antecedentes de guerra”. Esos precedentes son superficialmente inapropiados, ya que todos coinciden en que el presidente carece de autoridad inherente en tiempos de paz para imponer aranceles”.
El fallo de la Corte, 6 a favor y 3 en contra, marcó un hito ante la administración Trump, ciñéndose a los textos institucionales de la separación y el balance de poderes que tanto se admiraban de los Estados Unidos. La decisión contiene 63 páginas, donde se reproducen los argumentos a favor y en contra. Un ejemplo del rol de las instituciones en la democracia.
Sin embargo, la alegría duró muy poco puesto que, según Reuters, 2 de marzo, después del fallo de la Corte Suprema, se supo que más de 300.000 importadores pagaron esos aranceles y están esperando la recuperación de 130 mil millones de dólares. El problema es que la Corte Suprema no estableció cómo el gobierno debería reembolsar ese dinero ni en qué tiempo, y Trump, sabiamente, garantizó la seguridad jurídica tan apreciada y demandada al Tercer Mundo al afirmar que el proceso podría dar lugar a cinco años de litigio. No hay que olvidar que Trump a fines de diciembre de 2025 lanzó la idea de enviar cheques por $2,000 a contribuyentes de ingresos bajos y medios, a partir de los ingresos generados por los aranceles impuestos a importaciones. La idea era inicialmente a mediados de 2026 y en una reciente entrevista mencionó “hacia finales de año”, ya que en todo caso debería ser antes de las elecciones en EUA. Adicionalmente la administración ha planteado que los ingresos por aranceles, también servirían para financiar otros gastos, como defensa. Trump olvida su promesa de cheques directos por aranceles de $2,000: “¿Lo dije? ¿Cuándo lo dije?” – El Diario NY
Y a propósito de financiamiento para defensa, Associated Press (AP) aseguró que el Pentágono solicitó alrededor de 200 mil millones de dólares adicionales para financiar la guerra contra Irán, la cual deberá pasar por el Congreso. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, no confirmó directamente la cifra, pero dijo a los reporteros: «Se necesita dinero para matar a los malos«, según BBC. El Pentágono ha informado a los congresistas que la guerra ha costado $11.300 millones solo en su primera semana y estamos en la cuarta semana de la guerra, lo que nos daría $45.200 millones.
De la guerra comercial al “asombroso” déficit en cuenta corriente
Adicionalmente, para afirmar la democracia iliberal subyacente, en cuanto a la separación de poderes, la Administración cambió el motivo o base de fundamentación de las medidas arancelarias restituidas a través de la Proclamación del 20 de febrero mediante la “Imposición de un recargo temporal a la importación para abordar un problema fundamental de pagos internacionales”. Así todo el show del 2 de abril terminó con su firma, sin mucha propaganda, del siguiente fundamento legal:
Dada la gravedad de los problemas fundamentales de pagos internacionales y la importancia de las restricciones a la importación como herramientas económicas, de seguridad nacional y de política exterior, la ley federal, incluida la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 (19 U.S.C. 2132) (sección 122), faculta al Presidente para actuar mediante recargos y otras restricciones especiales de importación para abordar problemas fundamentales de pagos internacionales.
Con el cambio de base jurídica, como si fuera una simple modificación, también cambió el nivel del arancel, el que se suponía iba a aplicar antes del 2 de abril de 2025: “impongo, por un periodo de 150 días, un recargo temporal de importación del 10 por ciento ad valorem” con efecto a partir del 24 de febrero de 2026.

La fundamentación que hace la Administración Trump, (The White House, 2026, feb 20), para justificar su reciente medida para reponer su arancel recíproco con una nueva tarifa del 10% es justamente por causa de desequilibrios de balanza de pagos. Sus propias palabras enfatizan: “Estados Unidos registra un déficit comercial, actualmente no obtiene ingresos netos del capital y la mano de obra que invierte en el exterior, y experimenta más pagos de transferencias, en términos netos, que salen del país que entran”, “presenta un déficit considerable y grave”. Así señala Trump que:
De hecho, en 2024, Estados Unidos mantuvo un déficit de cuenta corriente del 4,0 por ciento del producto interno bruto (PIB), casi el doble del déficit de cuenta corriente de aproximadamente el 2,0 por ciento que prevaleció entre 2013 y 2019, y mayor que el que prevaleció entre 2019 y 2023. Como porcentaje del PIB, el asombroso déficit del 4,0 por ciento representó el mayor déficit de cuenta corriente anual desde 2008.
El concepto que Trump utiliza es el de Posición Neta de Inversión Internacional (PII) que mide la relación entre los activos financieros internacionales versus los pasivos financieros internacionales. En la fundamentación por desequilibrio de balanza de pagos, en su acción presidencial, (The White House, 2026, Feb 20) Trump resalta que:
La posición neta de inversión internacional de Estados Unidos se encuentra en continuo declive. Según la BEA, a finales de 2024, la posición neta de inversión internacional de Estados Unidos, como porcentaje del PIB, fue del -90 %, lo que supone un marcado deterioro respecto al promedio del -41 % registrado en la década comprendida entre 2010 y 2020…se trata de una situación sumamente atípica para un país, en particular para Estados Unidos. De hecho, tanto en dólares estadounidenses como como porcentaje del PIB, representa una de las posiciones netas de inversión internacional más negativas de cualquier país desarrollado.
Cualquier otro país con una posición deudora del 90% estaría en problemas, la diferencia es que EUA no contabiliza el nivel de emisión en dólares como parte de sus activos internacionales, una posición privilegiada que no le permite quebrar técnicamente por su libertad de emisión.
Por tanto, una nueva característica del imperialismo en su fase actual es que es un deudor neto respecto al resto del mundo, no es un prestador neto como en el pasado. Y la médula del problema es que puede serlo ad eternun siempre y cuando imprima sus billetes verdes libremente y los residentes en el extranjero lo acepten plenamente, no solo en las operaciones de comercio exterior, sino en las transacciones financieras internacionales y, especialmente, como acumulación de valor en forma de reservas internacionales, donde cerca del 60% de las reservas internacionales son en dólares estadounidenses y en títulos del Tesoro.
De una guerra a otra guerra

La preocupación por la Guerra contra Irán es que si Trump la maneja como la guerra arancelaria los resultados pueden ser catastróficos. Como comandante en jefe de la guerra arancelaria lo hizo pésimo. Su decisión fue muy fuertemente personal, con malos asesores o que no dijeron la verdad, sin una base jurídica sólida, sin escenarios de llegada y sin un plan ni A ni B, como se dice en las películas hollywoodenses.
Entiendo como el común de los mortales que hay una guerra, sin embargo, para Trump no es guerra sino “intervención militar” y sin coordinar con el Congreso, pero ahora va a tener que hacerlo si va a pedir recursos adicionales por 200 mil millones de dólares.
La causa o el motivo de la guerra no aparece clara, y va desde el tema nuclear de Irán, sobre lo cual su ex jefe de Inteligencia tenía en su declaración escrita: Irán no realizó “ningún esfuerzo” para “intentar reconstruir” su capacidad de enriquecimiento de uranio desde los ataques a tres instalaciones nucleares en junio”, hasta el “sentimiento” de Trump que Irán iba a atacar primero. Se imaginan que tenga el mismo presentimiento con Putin ¡Dios nos libre y nos guarde confesados! Un exfuncionario, quien era un asesor clave de la Jefa de Inteligencia afirmó en una carta dirigida a Trump que no podía “en conciencia” respaldar la ofensiva, que “Irán no representaba ninguna amenaza inminente” para Estados Unidos y que era “evidente” que el país inició esta guerra debido a la “presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”. https://www.lanacion.com.ar/estados-unidos/la-jefa-de-inteligencia-de-trump-contradijo-al-presidente-y-declaro-que-iran-no-enriquecio-uranio-nid18032026/
La duración de la intervención militar se programó entre 4 y 6 semanas, sin embargo, como van los acontecimientos y las complicaciones, así como tan altos estén los precios del petróleo, dudo que sería una guerra cortísima pese a los anuncios de Trump de que está casi ganada. El problemita del Estrecho de Ormuz parece que se había subvalorado o no tenido en cuenta, puesto que no se puede entender que un estrecho, donde pasa el 20% del abastecimiento de combustibles a nivel mundial, esté dependiendo de la buena voluntad de los “aliados” de meterse en el conflicto, al cual no fueron consultados ni menos informados por WhatsApp. Ahora Trump les echa la culpa.

Y a manera de conclusión ¿Quién dirige la Guerra? ¿Quién es el Comandante en Jefe? Cuando Israel bombardeó a un yacimiento de gas operado por Irán y Qatar, el yacimiento iraní de South Pars —parte del mayor campo de gas natural del mundo—, Teherán respondió golpeando un complejo energético en Qatar, Trump, en Truth Social, afirmó desconocer los planes de Israel respecto a dicho ataque.https://www.bbc.com/mundo/articles/c5yw8d5yzkgo. Pareciera que Israel motivó el ataque a Irán y le cayó bien este conflicto a EUA, ya que puede hacerse de las mayores reservas de petróleo y gas de Irán, desviando la atención de algunos problemas domésticos.
Quiero finalizar aclarando que este artículo es sólo una simple opinión, basado en hechos casi reales, que no constituye ninguna amenaza al concepto de seguridad nacional de Trump.