En los números anteriores de la Nueva Mirada nos preocupábamos de los costos de la guerra en la economía mundial, los costos directos en armamento (gastos de guerra) y los daños colaterales, es decir los sacrificios de vidas humanas, los costos de vida, migración obligada, hambruna y desnutrición, etc.
En el número anterior Riesgo geopolítico y euforia del mercado – La Nueva Mirada nos costaba entender cómo en medio de tan elevada incertidumbre geopolítica mundial se desarrollaba una euforia del mercado bursátil, rompiendo récords en muchos años, lo que indicaba como si el mercado hubiera decidido ignorar todo lo incómodo y deslizamos una primera hipótesis: había implícitamente un gran beneficiado y que en realidad la economía de los Estados Unidos se movía alrededor o en medio de una “economía de guerra”.
Sin embargo, se aclaraba que esta economía de guerra no era como en la primera o segunda guerra mundial donde se decretaba que el Estado asumía el control estratégico de la economía, sino que iba más allá al entender que en una economía de guerra, la obligación pública es hacer lo necesario: “apoyar al esfuerzo militar, para proteger y defender el territorio de origen, y especialmente para mantener el bienestar físico, la solidaridad y la moral de la población”, como cito a James Galbraith. El cambio profundo a principios de siglo fue el de garantizar la seguridad nacional frente a amenazas externas, como en el caso de los atentados terroristas del 11 de septiembre 11-9, la Guerra de Irak, Afganistán, Libia, Siria, la Guerra en Gaza y la reciente Guerra contra Irán bajo el lema de eliminar la amenaza del terrorismo y los Estados que apoyan y fomentan. El concepto de seguridad nacional se ha extendido a la seguridad económica de proteger el territorio, la población y la producción de las amenazas externas de los países a través de la guerra comercial y la guerra tecnológica, iniciadas en la Administración Trump 1.0, el Gobierno de Biden y ahora con el Gobierno de Trump 2.0.
¿Quién se beneficia de la guerra?

Y cuando ahora nos preguntamos quién se beneficia de la Guerra con Irán, más que una respuesta puntual tendría que buscarse en los actores políticos y económicos que negocian y se benefician de una economía en conflicto permanente.Investigar este tema es diferente a las novelas clásicas policíacas donde el más beneficiado por el homicidio era el culpable, para lo cual al final de la trama se reunía a todos los sindicados o imputados y después de varias rondas se desenmascaraba al menos pensado o del que se ignoraban las verdaderas razones. Si hiciéramos este ejercicio todo apuntaría de entrada al que sabemos. Pero no sería tan fácil. Hay demasiados intereses, tal vez lo mejor sería preguntar al revés: a quién beneficia la verdadera paz, a la gente común, a los pueblos que necesitan tranquilidad para poder sobrevivir, alimentarse sin estar con miedo ante el aumento del costo de vida y el achicamiento de los presupuestos, a la gente que quiera establecerse en un lugar donde los quieran o necesiten… Al final creo que a la gran parte de la humanidad, a la mayoría.
Si empezamos a indagar, todo apunta a identificar a las empresas petroleras como las más beneficiadas de la guerra en un primer levantamiento de pruebas: el alza tremenda de los precios del petróleo, 50% desde la iniciación del conflicto y con niveles en torno a 100 dólares el barril, nos da señales del posible culpable:
Las compañías cuyo negocio depende directamente del precio del crudo y del gas se han convertido en algunas de las grandes ganadoras. Su estructura integrada -desde la extracción hasta el refinado y la comercialización- les permite transformar el shock de precios en márgenes récord.
Empero, en un enfoque más amplio, como el de la BBC, los beneficiados serían los sectores cuyos negocios principales son más rentables en una guerra o que se benefician de precios volátiles de la energía, es decir aquellas empresas que han registrado beneficios récord que estarían en los siguientes sectores: empresas petroleras, bancos, defensa y energías renovables, las que más ganan. Las empresas que obtuvieron miles de millones con la guerra de Irán
Petróleo y gas

Los principales beneficiarios habrían sido los gigantes petroleros europeos, pero curiosamente no los gigantes petroleros estadounidenses. Entre las empresas que obtuvieron miles de millones con la guerra de Irán tendríamos: Los beneficios de BP más que se duplicaron hasta 3.200 millones de dólares durante los tres primeros meses del año, tras lo que calificó como un desempeño «excepcional» en su división de trading. Shell de un aumento en los beneficios del primer trimestre hasta 6.920 millones de dólares y TotalEnergies: aumentó sus beneficios casi un tercio, hasta 5.400 millones de dólares en el primer trimestre de 2026.
Resalta el hecho de que ExxonMobil y Chevron disminuyeron en el primer trimestre de 2026 sus beneficios en comparación con el mismo periodo del año pasado, pero esperan que sus beneficios crezcan aún más a medida que avance el año, con el precio del petróleo aun significativamente más alto que cuando estalló la guerra. No fue casual que Trump ataque a Venezuela en enero de este año, para recuperar el petróleo y permitir que Chevron reanude sus operaciones en Venezuela tras recibir autorizaciones del gobierno de EUA consolidándose como la única petrolera estadounidense autorizada para operar en el país.
Empero, el dato que salta a la vista es que según las noticias de prensa https://www.eldiario.es/ la última semana de abril, EE.UU. vendió una media de 5,3 millones de barriles diarios, confirmando una tendencia al alza que se aceleró desde que su ejército atacó a Irán, junto a Israel, el pasado 28 de febrero y desencadenó la guerra en Oriente Medio. Hasta entonces, las exportaciones de crudo se situaban en una media diaria de 4,1 millones de barriles.
Según James Galbraith, el hecho es que “Estados Unidos es ahora el mayor productor de petróleo del mundo, debido al fracking en la Cuenca Pérmica del oeste de Texas y el sureste de Nuevo México”. El precio estimado de equilibrio del crudo Pérmico era antes de la guerra alrededor de 65 dólares por barril superior al precio del petróleo antes de la Guerra de Irán y ahora a un precio de 100 dólares sería muy rentable, pero son solo meras coincidencias. https://www.project-syndicate.org/commentary/iran-war-endgame-no-good-options-for-trump-by-james-k-galbraith-2026-05
No obstante un sector afectado ha sido la industria de refinación. Así según Reuters: Ataques a refinerías vinculados a las guerras en Irán y Ucrania han destruido casi el 9% de la capacidad mundial de refinación de petróleo en los últimos meses, profundizando la crisis de suministro de combustible y probablemente retrasando la recuperación meses después de que terminen los combates.
Grandes bancos

Los grandes bancos de Wall Street están batiendo sus récords de resultados, pese a la guerra en Irán. Estas entidades se están beneficiando de la gran volatilidad en los mercados para aumentar sus ganancias. La división de trading de JP Morgan generó un récord de 11.600 millones de dólares en ingresos en los tres primeros meses de 2026. En el resto de los «Seis Grandes» bancos —que incluyen Bank of America, Morgan Stanley, Citigroup, Goldman Sachs y Wells Fargo, así como JP Morgan— los beneficios aumentaron sustancialmente en el primer trimestre del año. En total, los bancos informaron de 47.700 millones de dólares en beneficios durante los tres primeros meses de 2026. Las tres principales compañías han ganado 27.000 millones de dólares: JP Morgan, Citi, Wells Fargo y Goldman Sachs. Las empresas que obtuvieron miles de millones con la guerra de Irán
Los principales prestamistas de Wall Street han recibido un empujón por el auge en la demanda de transacciones, con los inversionistas deshaciéndose de las acciones y bonos más riesgosos y buscando capitalizar la volatilidad de los mercados financieros. Un trabajo sobre cómo los bancos ganan y crean dinero durante los conflictos y guerras concluye que:
Los bancos poseen la capacidad única de generar dinero mediante préstamos, un mecanismo que se ha utilizado para financiar guerras a lo largo de la historia. Aunque esta capacidad puede proporcionar recursos esenciales durante conflictos, también conlleva riesgos económicos significativos y dilemas éticos. Una comprensión integral de la relación entre los sistemas bancarios, la creación de dinero y la financiación de la guerra es crucial para desarrollar políticas que promuevan la estabilidad económica y mantengan estándares morales en el panorama financiero global. Los bancos han dominado el arte de lucrarse con la guerra mediante la expansión monetaria, la emisión de deuda y el comercio especulativo. Mientras que los gobiernos y el público asumen los costes económicos y humanos de la guerra, las instituciones financieras emergen como las beneficiarias finales. 37960.pdf [The Economics of War: How Banks Profit and Create Money from Conflict Saumya Bahadur Guest Lecturer, I.E.R.T. Prayagraj]
Defensa
La guerra es la principal ventana de exposición de la industria de las armas puesto que, además de destacar la importancia de las empresas de defensa, crea la necesidad de que los gobiernos repongan las reservas de armas, las actualicen y las amplíen por si acaso. Estarían entre las empresas más beneficiadas BAE Systems, que fabrica productos que incluyen componentes para cazas F35, Lockheed Martin, Boeing y Northrop Grumman, tres de los mayores contratistas de defensa del mundo. Por último, las acciones de empresas de defensa, han subido considerablemente en los últimos años. Así, en Wall Street, las acciones de empresas de defensa como Lockheed Martin, Northrop Grumman y RTXsubieron entre un 4% y un 6% el primer día de la Guerra. Las ganancias combinadas para los accionistas de las tres empresas ese día fueron de entre 25,000 y 30,000 millones de dólares. Las empresas que obtuvieron miles de millones con la guerra de Irán
Detrás de los valores de defensa estarían los ultrarricos según Ignacio J. Domingo (9 de mayo de 2026) https://www.eldiario.es/:
Solo en valores con sello de Defensa, un selecto club de ultrarricos ha acumulado más de 20.000 millones de dólares en medio de perturbaciones energéticas y de otras materias primas como el cobre o los minerales críticos, indispensables para la tecnología de la IA, que hacen más visible la ganancia de pescadores en río revuelto. Expertos de Bloomberg cifran en 658.000 millones de dólares el tesoro conjunto de estas fortunas. Su ranking detecta una concentración masiva de capital en lo que denomina “economía del conflicto”, con pingües beneficios.
Energías Renovables
Según BBC también serían beneficiadas las empresas del sector relacionado con las energías no renovables por el aumento de sus ganancias, pero yo las descartaría de la investigación por no estar directamente relacionadas con la guerra sino por rebote o como beneficio colateral. No creo todavía una guerra por la energía renovable en esta década, por los autos eléctricos o los paneles solares, sino al contrario todos los países están volviendo al carbón, a los combustibles fósiles y a la energía atómica.
Conclusión

Para concluir la investigación sabemos más o menos quiénes son los culpables pero la evidencia consultada solo muestra los resultados de las utilidades en el primer trimestre de 2026, puesto que tambien hay autores intelectuales donde es más difícil de demostrar salvo delación o confesión de parte. Así se dice que “Los ultrarricos aprovechan el riesgo geopolítico y la docilidad fiscal para elevar su fortuna desde la guerra en Irán”. Asímismo que la fragmentación del orden mundial ha convertido la Defensa en un activo estructural, lo que explica su entrada en startups militares y aeroespaciales. https://www.eldiario.es- También el Financial Times mencionó la apuesta milmillonaria de dos hijos de Trump por sectores apadrinados por el presidente, como los drones. https://www.ft.com/content/d73183b6-d610-4caa-949d-186cbd59c970?syn-25a6b1a6=1 Lo último que salió en Reuters es que el Exchange de criptomonedas iraní Nobitex ha procesado al menos 2.300 millones de dólares a través de Tron y BNB Chain, libros de contabilidad de blockchain creados por patrocinadores de World Liberty Financial de la familia Trump. Cómo la empresa cripto de Trump y el principal exchange de Irán conectaron con las mismas redes del sector | Reuters
Ante tantos sospechosos recurrimos a la teoría de la “paradoja de los incentivos” que nos dice que determinar quién se beneficia es esencial para comprender por qué las guerras persisten mucho después de que parezca racional para detenerlas, como en el caso de la Guerra contra Irán, que será particularmente difícil de resolver por la paradoja que la sustenta: los actores mejor posicionados para ponerle fin se encuentran entre los que más tienen que ganar con su continuación. ¿Quién se beneficia de la guerra con Irán? Comprenderlo será clave para resolver el conflicto
Y, para terminar, si encontramos al o los culpables tendrían que indemnizar a gran parte de la gente o parte de la humanidad al igual del Fondo reciente de Trump de 1.776 mil millones de dólares (año de la independencia) para compensar a los 1.800 de sus seguidores fanáticos que asaltaron el Capitolio en Washington en enero de 2021 cuando perdió con Biden las elecciones.