En las épocas de la Escuela de Economía, de la Universidad de Chile, en la Avenida República 517, en los pasillos, en el casino y en el auditorio principal se presentaban ideas, debates políticos y académicos. Nuestro decano en esos tiempos era Roberto Pizarro, para muchos Tito, pero para mí era “Caputo Pizarro”, porque justamente en 1970, publicó junto con Orlando Caputo su trabajo, en realidad su tesis de grado: “Imperialismo, dependencia y relaciones económicas internacionales”, en los Cuadernos de Estudios Socioeconómicos del CESO, libro de lectura obligatoria para los estudiantes y profesores en toda buena bibliografía que se consulte, después tuvo un gran tiraje con varias ediciones internacionales como hace unos años con CLACSO (2022). https://www.clacso.org/wp-content/uploads/2022/12/Imperialismo-dependencia.pdf
Fue un libro clave sobre el imperialismo y que formalizó la Teoría de la Dependencia, cuyo autor principal, Theotonio Dos Santos, fue el profesor guía y prologó el libro original. Teoría, que como dijo Tito Pizarro (2022), “con sus aciertos y errores, nos ha entregado un enfoque original para comprender el subdesarrollo, en el marco de la acumulación capitalista a escala mundial”.
Para mí fue una crítica tanto a la Teoría Tradicional del comercio como a la teoría desarrollista de la CEPAL e incluso a la “visión modernizadora de Marx sobre el accionar colonial de Gran Bretaña en la India y la invasión de los Estados Unidos en México”. Puso énfasis como característica del imperialismo la exportación de capitales, especialmente en el rol de la inversión extranjera directa (extracción del excedente) y el papel hegemónico de Estados Unidos como exportador de capitales.
Años después, la Teoría de Dependencia, con la globalización y los tratados de libre comercio e inversiones, fue confinada, cayó en las telarañas de las bibliotecas, fue excomulgada en muchas facultades de “negocios” e incluso olvidada por muchas instituciones desarrollistas, como la CEPAL y la UNCTAD, que ahora lamentablemente van a sentir los efectos en carne propia de la dependencia con el retiro financiero y físico de Estados Unidos de 30 instituciones de la ONU, como dicta el Memorando de Trump para los Jefes de Departamentos y Organismos Ejecutivos. https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2026/01/withdrawing-the-united-states-from-international-organizations-conventions-and-treaties-that-are-contrary-to-the-interests-of-the-united-states/
Desde esa época no volvieron a surgir nuevas ideas fuerza, como los famosos términos de intercambio, centro periferia, intercambio desigual, estrangulamiento externo, apropiación del excedente económico, difusión desigual del progreso técnico, sino se repitieron conceptos generados en la metrópoli, para llamarlo eufemísticamente, como competitividad, productividad total de factores, crecimiento ilimitado con la tecnología como variable endógena, así como los clústeres, cadenas globales de valor y ahora la Inteligencia Artificial (IA).

Me vuelve también a la memoria el ensayo de Eduardo Galeano, de la misma época, que, si bien quedó en el baúl de los libros olvidados, está presente, ha resucitado, sobre todo su introducción: “Es América Latina, la región de las venas abiertas. Desde el descubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder”. Todo su análisis y recuento es “una historia del saqueo” y del cómo “funcionan los mecanismos actuales del despojo”. Lo que han cambiado son los mecanismos de extracción de los excedentes ya no es solo vía precios de los commodities y vía empresas norteamericanas, sino múltiples y de variadas modalidades como los flujos de capital financiero, la inversión en cartera, los flujos de tecnología, de servicios comerciales y financieros, las cadenas globales de valor (la cuota del comercio relacionado con la GVC en el comercio total es un 46,3% en 2024) y la propia IA, a través de las 7 magníficas que amplía la brecha digital entre centro y periferia, que está transformando la eficiencia, la estructura y el alcance del comercio global.
EUA ¿dependiente del mercado externo?

La imagen que se tenía del imperialismo como exportador de manufacturas e importador de materias primas en el caso de EUA no ha sido tanto así. Es el segundo exportador, desplazado por China, y primer importador de mercancías. Participa con el 8,3% de las exportaciones mundiales y con 13,2% de las importaciones mundiales. Es un exportador neto de productos agropecuarios como soya, maíz, trigo, algodón y así como de gas natural y aceites de petróleo, siendo exportador neto de materiales e insumos industriales. Es el segundo exportador de manufacturas en el mundo con un 17,3% del total, mientras que China ocupa el primer lugar con un 27,7% de participación. El peso de las exportaciones de bienes y servicios respecto al tamaño de su economía siempre fue bajo en relación a otros países desarrollados, un 5,4% en 1970 y en 2024 del 11,1% de su PIB, a diferencia de la metrópoli Inglaterra en la fase del imperio británico.
Desde los años setenta del siglo XX, EUA ha pasado a ser un país con déficit comercial, es decir un importador neto de bienes y en los últimos años se ha convertido en un exportador neto de productos del petróleo. Así a octubre de 2025, el déficit comercial de bienes era de $us1.072 mil millones y tiene un superávit comercial en productos del petróleo de $46,2 mil millones. No obstante, sigue siendo deficitario en petróleo crudo ($34,5 mil millones) y de ahí se podría derivar su interés por las reservas de petróleo venezolano, mayores que las de Arabia Saudita y más de cinco veces las de Estados Unidos. International Trade in Goods and Services | U.S. Bureau of Economic Analysis (BEA)
En cambio, EUA es un exportador neto de servicios, desde los años setenta y su balanza de servicios es superavitaria. Al tercer trimestre de 2025 tuvo un saldo positivo de $89,2 mil millones (Gráfico 1).https://www.bea.gov/news/2026/us-international-transactions-3rd-quarter-2025
Balanza de pagos: transacciones corrientes
El déficit por cuenta corriente de Estados Unidos, que refleja la combinación de los saldos del comercio de bienes, servicios y los flujos de ingresos primarios y secundarios entre residentes estadounidenses y residentes de otros países, alcanzó los $226.400 millones en el tercer trimestre de 2025, un 2,9% del PIB, su tendencia en el siglo actual ha sido deficitaria (Gráfico 1). https://www.bea.gov/news/2026/us-international-transactions-3rd-quarter-2025
Gráfico 1
Balanza de Pagos en cuenta corriente y saldos por componentes: trimestral 2020-2025
Miles de millones de dólares

En cuanto a los ingresos primarios, tiene un superávit de $5 mil millones, puesto que las entradas alcanzaron los $395,2 mil millones, debido a los ingresos por inversión directa (remisión de utilidades), aunque en cambio, los pagos de ingresos primarios fueron $390 mil millones, debido a un aumento de pagos por intereses sobre préstamos y depósitos.
El saldo de los ingresos secundarios (principalmente remesas) fue negativo $50 mil millones, debido a una disminución de las transferencias privadas y del gobierno general. (Gráfico 1).
La tendencia de EUA es de una balanza en cuenta corriente deficitaria, pese a la guerra arancelaria que ha disminuido el déficit de bienes y a la guerra a los migrantes que bajaron la remisión de sus remesas al exterior. En cambio, tiene tendencia positiva en servicios y en ingresos financieros asociados a los pagos de intereses por préstamos.
EUA: ¿exportador neto de capitales?
En el clásico libro de Caputo y Pizarro (2022:380) se concluía que “La exportación de capital es uno de los elementos que caracterizan la etapa imperialista del desarrollo del sistema capitalista mundial “ y que la “economía norteamericana adquiere una importancia decisiva, que se traduce en una exportación creciente de capital”.
Si se analiza la tendencia actual se observa que la economía norteamericana es una importadora neta de capitales, es decir recibe más capitales de los que exporta, por lo que EUA es un deudor neto.
Estados Unidos sigue siendo el principal país en el mundo de origen de los flujos de inversión extranjera directa (IED), como señala el último informe de UNCTAD (2025):
Estados Unidos siguió siendo el país de origen con mayor salida de IED a pesar de una caída del 26 por ciento. Las fusiones y adquisiciones transfronterizas realizadas por inversores con base en Estados Unidos se mantuvieron estables en 118.000 millones de dólares, aproximadamente un 30 por ciento por debajo de la media de cinco años. Sus compras de activos en el extranjero se concentraron principalmente en el sector de la información y la comunicación, que representó la mitad de todas las operaciones transfronterizas de fusiones y adquisiciones y proyectos nuevos anunciados en 2024. *World Investment Report 2025: Chapter 1
Sin embargo, un cambio notable respecto a la imagen del imperialismo de antaño es que los Estados Unidos han pasado a ser más bien el principal país receptor de flujos de IED y China, que ocupaba el segundo lugar, pasó a un cuarto puesto (Gráfico 2). Así, EUA exporta capitales cuando realiza inversiones en el exterior, pero también importa capitales al recibir inversiones del exterior.
Gráfico 2
Principales países receptores de flujos de IED
En miles de millones de dólares

Fuente: Extraído de UNCTAD (2025), World Investment Report 2025.
En el último informe sobre Transacciones Internacionales de EUA se señala que “Las transacciones netas de cuentas financieras fueron de -$409,9 mil millones en el tercer trimestre, lo que refleja el endeudamiento neto de Estados Unidos con residentes extranjeros”. Es decir, la adquisición de activos financieros externos por parte de residentes fue mucho menor que los pasivos externos financieros adquiridos por no residentes (Gráfico 3) https://www.bea.gov/news/2026/us-international-transactions-3rd-quarter-2025
Si se examinan los flujos del capital financiero se observa que el endeudamiento neto es mayor en la inversión en cartera ($382,6 mil millones) y en menor medida con la inversión extranjera en $23,7 mil millones. En cambio, EUA es acreedor neto en “otra inversión”, que corresponde a préstamos externos con $28,5 mil millones (Gráfico 3).
Gráfico 3
EUA: Transacciones financieras, excluidos derivados financieros
En miles de millones de dólares

Estas transacciones financieras no incluyen los derivados financieros. Las transacciones netas en derivados financieros fueron de -$16,1 mil millones en el tercer trimestre, lo que también refleja el endeudamiento neto de Estados Unidos con residentes extranjeros.
Por tanto, una nueva característica del imperialismo en su fase actual es que es un deudor neto respecto al resto del mundo, no es un prestador neto como en el pasado. Y la médula del problema es que puede serlo ad eternun siempre y cuando imprima sus billetes verdes libremente y los residentes en el extranjero lo acepten plenamente, como sucede en la actualidad, no solo en las operaciones de comercio exterior, sino en las transacciones financieras internacionales y, especialmente, como acumulación de valor en forma de reservas internacionales, donde cerca del 60% de las reservas internacionales son en dólares estadounidenses.
De esta manera han cambiado las características del imperialismo desde el punto de vista económico en su forma de relacionamiento con la periferia, así también han cambiado las formas de intervención política y militar; como en el caso de Venezuela, donde se pasó de la intervención directa a la abducción o extracción. Lo que no ha cambiado es el espíritu depredador, avasallador y dominante y nosotros seguimos, como decía la letra de Patricio Manns en su Sueño Americano: “humillados desde siglos seguimos desentendiendo y nos pasamos la vida separándonos con miedo, mientras la fuerza enemiga se nutre de nuestro suelo…Ay hermano si aprendieras que solos nada valemos”.