Escrita en 1899, Ask-i Memnu (título original) retrata a la clase alta turca durante el Imperio Otomano y cómo una mujer se atrevió a explotar las reglas para vivir un romance verdadero y clandestino.
Las herederas del señor Melih no contaban con buena fama, pues la madre, Firdevs –retratada como una anciana de 50 años que luchaba por mantenerse joven- había sido infiel a su marido y tras enviudar habían caído en la ruina económica. La madre y sus dos hijas, Peiker y Bihter, se las ingenian para mantenerse a flote en la sociedad fingiendo un estatus económico que hace años habían dejado de poseer-
Así parte Ask-i memnu (Amor prohibido), novela escrita por Halid Ziya Uşaklıgil, en 1899, cuando aún el Imperio Otomano dirigía Turquía, y las normas sociales eran estrictas y conservadoras. En este panorama se presenta al equipo Melih, destacando que la madre siempre compitió con sus hijas y que cada infidelidad a su marido (Melih Yöreoglu) la plasmó en cartas.
Las misivas fueron encontradas por Melih, quien sufre un infarto y es su hija mayor, Peiker, quien presencia su muerte. Este hecho trasciende a las paredes de la mansión familiar, dejando manchadas a las hijas de Firdevs, por lo cual el matrimonio no fue fácil para las jóvenes.
Peiker se conforma con un enlace mediocre con Nihat; lo que no hace perder las esperanzas a Firdevs de recuperar su nivel social, pues se obsesiona con casarse con el millonario viudo Adnan Ziyagil… Lo que ella no sabe, es que él ha puesto sus ojos en la menor de la familia, Bihter.
Nihat Bey, con la cabeza descubierta, vestido con una chaqueta holgada de lino blanco y zapatillas con suaves suelas de lino blanco, bajaba las escaleras para recibirlas. Bihter se había quitado la sábana y trataba de desabrocharse el gancho del harmani ; Peyker se quitaba los guantes; Firdevs Hanım estaba sentada en una silla con un suspiro contenido; y Nihat Bey, repitiendo la frase que había comenzado en el şehnişin , dijo: «¡Una gran noticia!». Entonces, mientras las tres mujeres lo miraban con ojos que cuestionaban aquella gran noticia, él la soltó entre ellas como si hubiera caído del cielo: «¡Bihter se va a casar!».
(Fragmento Cap. 1)
La literatura del siglo XX pasó por varios movimientos de los cuales Aski memnu puede encajar dentro del Romanticismo (90 años antes de que se publicara la novela), pues sus protagonistas del romance tienen un sino trágico que les impide ser felices; sin embargo en esta obra lo que choca con sus intereses no son imposiciones de carácter social sino que moral: por un lado el amante -sobrino del marido de Bihter- Behlül tiene fama (y con razón) de Juan Tenorio; y ella se convierte en villana, en protagonista/antagonista al ser infiel a su esposo, tal como su madre lo fue a su padre.
La narración es en tercera persona y cada capítulo se dedica a un personaje o historia. En la primera parte Halid Ziya Uşaklıgil presenta a quienes llevarán la historia, con tal detalle psicológico que permite al autor comprender el por qué de los hechos y sus consecuencias. No significa esto que el lector tenga la libertad de interpretar la narración, pero sí se les otorgan suficientes herramientas como para poder dilucidar el destino, mas no predecir el final.
Aski Memnu es una novela que no está traducida al español.

Cobró relevancia en 2008 cuando la productora Ay Yapim tomó la historia y la adaptó para televisión. Miles de fanáticos han buscado la obra; la mejor opción es leerla en inglés … siempre y cuando logren dar con ella.
No coinciden en el tiempo

El autor plantea la disyuntiva en la cual Bihter es presentada como una mujer ambiciosa, vengativa y egoísta. ¿Acepta casarse con Adnan -un hombre que la lleva por más de 30 años y que tiene dos hijos- para molestar a su madre o por el deseo de convertirse en una de las mujeres más ricas de Estambul? El amor no se plantea como opción.
Tras el matrimonio, Bihter llega a vivir a la mansión Ziyagil, ubicada a orillas del Bósforo, junto a Mademoiselle de Courton definida como una anciana –de no más de 50 años- que dejó Francia para dedicarse a ser institutriz, perdiendo la oportunidad de tener una familia; la hija mayor de Adnan, Nihal (de 12 años), quien sufre de desmayos y una agonía constante por la temprana muerte de su madre, lo que la hace no poder soportar que nadie se acerque a su padre y hermano; Bülent, el hijo menor quien es alegre, juguetón, y quien tiene la “osadía” -ante los ojos de su hermana- de llamar “mamá” a Bitter; Behlül, el sobrino mantenido, mujeriego y encantador; y la servidumbre, equipo que nunca aceptó a la nueva mujer de Adnan Ziyagil.
El primer año de matrimonio transcurre en una monótona calma, con Bihter esforzándose por ganarse el amor de Nihal durante el día; y durante la noche soportando las visitas de su marido a su habitación, que la hacían sentir sola y vacía.
Todo cambia una noche en la cual Bihter se mira desnuda frente al espejo y comprende que su cuerpo joven merece conocer el verdadero amor, idea que se implanta en su mente y la lleva a buscar a Behlül.
Este amor no se parecería a ninguno de los anteriores. Presintió que, si bien siempre había salido victorioso de sus aventuras amorosas, este amor podría vencerlo. Esta vez, había una diferencia: él no había ido a buscar a Bihter, sino que Bihter había ido a buscarlo a él. Esta diferencia podría alterar por completo el curso de su vida amorosa. Esta vez, él era el poseído.
(Fragmento Cap. 11)
Bihter y Behlül caen en un amor prohibido, en una pasión torrencial capaz de arrasar con todo. Ya nada importaba, ni las joyas, ni las sedas, ni ganarse a los habitantes de la mansión; solo importaba poder vivir libremente ese romance tan fuerte que era capaz de llevarlos a la muerte.
Ambos se enamoraron. Behlül siente que todos sus romance pasados fueron falsos, vacíos, incapaces de llevarlo al clímax del amor como lo hace Bihter. Ambos coinciden en que se conocieron a destiempo, idea que los desgarra. Si se hubieran querido ver en otro momento, no estarían inmersos en una relación prohibida.
Acá aparece un componente del Romanticismo y es la idea de que morir por amor es la única forma de terminar con una pasión dolorosa. Y la trama se vuelve oscura cuando Firdevs decide interponerse entre Bihter y Behlül, no por decencia ni menos por mantener la honra; sino que para no perder el estatus social adquirido al haberse unido las familias Ziyagil- Yöreoglu.
Así, Firdevs manipula los hechos para que Nihal, ya convertida en una adolescente, se case con su primo y para ello convence a Adnan de que es el mejor enlace para su indefensa, frágil y dependiente hija.
Entonces Bihter continuó: «Para evitar que mi marido me ataque, le diré: “No, no, ¿por qué te enfadas? Sabías que tu esposa era hija de Firdevs Hanım. ¡Qué lástima que hubiera un Behlül cerca! Agradece que esta mujer venga hoy a decirte que no entregues a tu hija a ese hombre y que eches de tu casa a esta mujer y a su madre —¡y a su madre, ojo!—”».
(Fragmento Cap. 21)
La mujer es la culpable

En Aski Memnu la mujer tiene un rol preponderante, pero no es positivo. Son tres personajes que mueven tres ejes: Nihal es la niña consentida que logra comprometerse con Behlül, su personalidad aparentemente sumisa esconde a una mujer que no transa en sus deseos; Firdevs, madre de dos hijas, solo piensa en ella y en sus intereses, ajustando “las piezas” de la mansión Ziyagil en su beneficio; y Bihter, que en un principio parece calculadora e interesada, pero que luego se enamora perdidamente negándose a perder a su amante, aún cuando él la rechaza por la conveniencia de casarse con su prima.
Los hombres no toman decisiones. Este punto es controversial en una sociedad machista de principios del siglo XX, pero Halid Ziya Uşaklıgil presenta dos pilares, Adnan y Behlül, tío y sobrino, ambos enamorados de la misma mujer, pero que se dejan llevar por los acontecimientos siendo manipulados.
En ese instante sintió repugnancia ante tanta hipocresía. ¿Acaso no había ya suficiente hipocresía? Dio dos pasos más y entró en la habitación de su marido. Corrió hacia el pequeño armario y abrió el cajón. Allí estaba. Mientras lo cogía, pensó que tal vez su marido vendría a buscarla. Era muy posible. Bueno, puesto que había un culpable condenado a muerte —reía con locura al pensarlo—, entonces ella misma se encargaría de ejecutar esa pena.
(Fragmento Cap. 22)
Solo la muerte es la salida ante el dolor. Bihter es incapaz de ver el futuro y doblegando las manipulaciones de su madre decide terminar con su vida: la protagonista-antagonista no logra cumplir su sueño, no le gana a quien se opone a sus deseos, y –como la sociedad otomana estipula- es la única culpable de haber arruinado su matrimonio y la vida de los Ziyagil.