En América todos tenemos algo
de sangre originaria. Algunos
en las venas, otros en las manos.
Eduardo Galeano
Los primeros pasos de PEN Internacional para su pretencioso objetivo de rescatar la poesía en las mútiples lenguas originarias del espacio chileno/argentino ya son una realidad. Las lenguas se han venido extinguiendo producto de una colonización violenta desde siglos pretéritos, con el paulatino y creciente exterminio de los habitantes de aquel magno territorio- marcado esencialmente por la ocupación militar, despojo de tierras, despoblamiento forzado de comunidades indígenas y establecimiento de reducciones mapuches, todo aquello bajo el eufemismo chileno de pacificación de la Araucanía, impuesta a sangre y fuego entre 1861 y 1883 – hasta la más presente desforestación que, arrasando flora y fauna nativa, culmina un proceso mayor que marca con sus efectos desde el árido desierto nortino hasta el extenso territorio antártico.
De aquella multiplicidad de lenguas amenazadas, la reciente publicación de “Lenguas Vivas/ Poemas en idiomas originarios de Chile y Argentina”, rescata la poesía de cinco escritores chilenos y tres argentinos en el hablar quechua, rapa nui, mapuche, lafakenche y selk´nam.
Como resalta Cristina Wormull, Presidenta de PEN Chile, el laborioso trabajo de Ramón Hernández y Paulina García, integrantes del comité de traducción y derechos lingüísticos de la entidad, cristalizó en esta cuidada publicación, indispensable de destacar en su riqueza esencial.
Como breve muestra, se reproducen en español algunos de los poemas que – todos ellos – aparecen en el libro junto a su respectiva escritura en lengua originaria.

Vena torcida
Descalzo en campo amarillo me ví
Abrazando sierras yertas me elevé
Y desde allí se dibujaba ante mí
La inexpresiva cara de Tierra del Fuego
De vetustos y suaves surcos
De llanuras y quemadas líneas
Las huellas aún frescas sobre la hierba quebrada
Revelan el paso de los grandes guerreros
Cortando la estepa con arco y flecha
Dividiendo la inmensidad con ágil vuelo
Calculando y calculando el ojo sabio
Me baña, me inunda, me lleva
Me muestra la extensión, la vida con ella
Sobre vena torcida, comprendo que el camino es muy largo
De María Inés Huenuñir Antihuala (Educadora intercultural de la lengua Mapuche)
A los ancianos
Anciano y anciana
los miro, tristes
¡ya no quieren conversar!
se durmieron sus sueños.
¡Y no quieren despertar!
el camino en abandono,
los quiere ver allá;
renueven sus fuerzas
¡y levanten sus rostros!
necesitamos sus pensamientos,
floreciendo otra vez.
¡Despierten los campos!
con sus propias canciones
y sus voces de tierra,
sean bendiciones.
El padre del cielo,
los anhela alegres
y este pueblo nuevo,
necesita sus saberes.
De Miguel Urrelo Valdivia (Presidente del Consejo Lingüístico Quechua para Provincia El Loa)
Tierra mía
Tierra inhóspita, de caricias violentas
tierra mía, te espero al amanecer del mañana
para abrazarte afanoso y pretérito del mundo
para mirarnos lentamente cavilantes
nos acariciamos eternos y pausados.
Y nos iremos por el sendero del tiempo
contándonos los episodios desde la infancia
el viento dirá nuestras melodías olvidadas
la camanchaca nos traerá los aromos fríos
entonces seremos altiplano, seremos pueblo.
Tierra mía, extraña, ajena y solitaria
cauce de sangre y razas abandonadas
amparas los pasos, las voces, los recuerdos,
vuelve pacha pródiga, nace el ocaso,
bésame con tu aliento de mamá, bésame y…
…Juntémonos sigilosos al amparo de cronos
más allá de los límites y las palabras.
De Adela Blanco (Papai sabedora ancestral, mapuche lafkenche)
No hay nada que nos falte en esta tierra.
Está la fuente de agua, está el lugar donde nace el agua
Está la madera y los grandes árboles.
Cuando tengo que trabajar en la lana y tengo que lavarla,
estoy pidiendo al agua, a la madera y a todas las plantas,
le doy gracias porque me están ayudando.
El conocimiento nunca se acaba.
Va creciendo todos los días. Así va uno aprendiendo.
Gracias por confiar en mi conocimiento y entregarme esta
Responsabilidad
De Mata- Uiroa Manuel Atan (poeta y abogado Rapa Nui)
Piscina del Mar de Playa Pea
En las tardes saliendo de mi escuelita
camino a la piscina de mar de Playa Pea.
Buceo por roqueros volcánicos
entre las alagas veo al moai sumergido
El viento del oeste mueve las palmeras
El abuelo observa desde la arena rosada
Soy feliz nadando entre las olas de Rapanui

Remolino
Está el viento arremolinado,
(No es buen augurio).
Pasa por sobre los cerros chatos
Pasa sobre la tierra árida,
Pasa sobre los moyes.
Me enojo con razón.
Viento, no te lleves nuestro idioma.
Me enojo con razón.
Viento, no te lleves nuestro idioma.
Me enojo porque no quiero olvidar.
Llegué hasta aquí, junto a mi gente.
Viento, llevate el remolino
a los malos espíritus.
Ya se va poniendo el sol.
De Marcelo Fabían Quispe (profesor, actor quechua argentino)
Colibrí
Oh colibrí
bendice mis pasos
para soltar las tristezas
para que se vayan de mí.
Oh colibrí
esperando un mensaje
camino por los cerros en la noche
el viento me alivia un poco los pesares
Oh colibrí
en mi pecho suenan quenas
esperan ansiosos los guerreros
¿Cuándo llegará nuestro cóndor aliado?
Tupac katari cabalga en soledad…