Serpiente azul sal del baúl

por Dante Cajales Meneses

Han pasado quince años desde que me paré por última vez en un auditorio frente a trecientos profesores y directivos de establecimientos educacionales de enseñanza básica y media para hablar de gestión directiva, y para compartir que, muchas veces, el valor de los buenos resultados residía en el capital cultural que traía cada estudiante, en la escolaridad de la madre, en el “efecto aula” de un docente que cree en las capacidades de los estudiantes que le toca acompañar. Recuerdo la polémica que abrí al afirmar que teníamos el mejor sistema educativo del mundo: risas, silencio, murmullos. Sí, lees bien, querido lector, “el mejor sistema educativo del mundo”. Lo sigo sosteniendo. Lo compartamos o no, tenemos un sistema educativo que funciona a la perfección con el modelo filosófico de administración política y económica que nos rige como comunidad, como país. Un modelo educativo absolutamente funcional al modelo. ¿Qué podemos esperar? Nuestros estudiantes no leen, no reflexionan, no cuestionan, no se plantean objetivos y, a cambio, tenemos una comunidad que compite por puntos, por ranking, por moda, por violencia, por liderazgos desventajosos para la convivencia. Traigo a colación esta pequeña crónica, porque hoy escribiré sobre el último libro de la poeta Alejandra del Río Lohan. Un trabajo que aborda los fundamentos de la educación poética. Serpiente azul sal del baúl recoge la experiencia de casi diez años de una didáctica del lenguaje basada en la expresión. 

En este nuevo libro, Alejandra del Río reflexiona en torno a sus prácticas pedagógicas que la motivaron a llevar un diario con crónicas que reabre la reflexión en torno a la urgencia de incorporar la expresión oral y escrita en aquellos espacios donde estudiantes y educadores se forman y autoforman. Alejandra del Río le da suma importancia al autodidactismo. Es ahí donde expresamos el mayor interés en el aprendizaje. 

Un libro con profundo espíritu Mistraliano: del gozo de la profesora deben su gozo los niños y las niñasSerpiente azul sal del baúl está formada por quince crónicas, un cuaderno para el educador, un glosario con los conceptos involucrados en los fundamentos de la educación poética. Escrito con profundo sentido ético, Serpiente azul sal del baúl es un libro para aquellos que saben leer los símbolos del lenguaje como expresión urgente en tiempos de catástrofe. Su profundidad filosófica carece de resentimiento y de vanidad cuando precisa los males actuales de nuestro tiempo. En su análisis profundiza la mirada sobre las prácticas pedagógicas actuales en lenguaje y comunicación. Propone una pedagogía en la que la construcción de sentido personal se reconoce con naturalidad y forma parte del proceso de aprendizaje con menos bloqueo y obstáculos para motivar la participación de los estudiantes en su propio proceso de formación. No es suficiente replicar un conocimiento -dice Alejandra del Río- Cada estudiante debe vivirlo para que se convierta en una experiencia reveladora e inolvidable.

En más de una oportunidad he oído a adultos comentar que sus hijos no tienen imaginación. Quien conoce o ha vivido los abismos más dolorosos de lo que hay detrás del “bloqueo cognitivo” y creativo. Las voces en Serpiente azul sal del baúl reclaman un nuevo humanismo, con la convicción de que, “la expresión es la salida” para la autora de este maravilloso libro.

En estas crónicas, escritas en momentos diferentes, Alejandra del Río nos comparte testimonios de un sentido de humanidad que conmueve. En varios de ellos veremos reflejada nuestra propia experiencia de aprendizaje. Para un estudiante no es tan relevante la definición de poesía como aprender a hacer algo con sus propias palabras; comunicar, expresar. Para un estudiante tendrá más valor leer y escuchar los poemas de sus propios compañeros que leer a laureados vates. Premios Nobel o Nacional. Los capítulos que más me conmovieron fueron las crónicas que recogen el testimonio de personas de carne y hueso, que respiran y sienten el dolor acuestas de haber sido educados en un sistema excluyente, clasista y castrador.

Nadie educa a nadie, los seres humanos se educan entre si mediatizados por su propio mundo. Paulo Freire (1921-1997) 

En Serpiente azul sal del baúl Alejandra del Río no nos está diciendo que debemos formar poetas. Nos está explicando cuánto sufrimiento nos evitaríamos si desde pequeños estuviéramos conectados a nuestro ser creador. Quizás no nos ahorraríamos el dolor, que parece ser un ingrediente imposible de soslayar en esta intensa vida humana, pero tendríamos una oportunidad de expresarlo y transformarlo, aprender de él para volvernos más sabios, plenos e integrados. ¿No debería ser la sabiduría un objetivo de la educación?


Ficha técnica

Serpiente azul sal del baúl,

Fundamentos de la educación poética.

332 páginas

14 x 22 cm

Morena Ediciones

2025

Alejandra del Río Lohan
Santiago, 1972

Poeta, pedagoga, educadora y terapeuta de la escritura. Directora de la fundación Manoescrita para la educación y sanación por la escritura a mano. Algunos de sus libros publicados en poesía son: El yo Cactus (1994); Dios es el Yotro (2010); Capuchita negra (Editorial Aparte, 2019); Escrito en braille (Editorial UV, 2ª ed. 2020); Raíz adentro (Mago Editores, 2024). Detrás del acantilado (Rumbos Editores, 2025)

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