“Fue como ver un programa de televisión” (Donald Trump con su fría máscara habitual de arrogancia impasible) “¡Somos libres! ¡Gracias!” (Emigrantes venezolanos eufóricos en Chile). “Rechazamos la agresión e intervención norteamericana en Venezuela” (izquierdas); “Una gran noticia para la región” (derechas). (Algunas elites de la vieja política).
Ocaso del derecho internacional y sus organizaciones vetustas y anacrónicas. Incapaces de generar cambios. De un mundo que comienza velozmente a desaparecer y transformarse creativamente. ¿Un nuevo imperialismo hegemónico?
Frases: Refiriéndose a Tayllerand, José Rodríguez Elizondo: “En los conflictos internacionales el derecho más legítimo puede ser discutible”. Citando a Javier Pérez de Cuellar de la ONU y el “deber de injerencia”: “El principio de no intervención no puede considerarse una barrera infranqueable tras la cual se pueden violar impunemente los derechos humanos”. Justifican desde el derecho cristiano a la rebelión pacífica, las “intervenciones” militares, hasta las revoluciones más violentas.
Referencia filosófica: Voluntad de poder (Nietszche): “Nos acercamos a la verdad exactamente en la medida a que el valor les es lícito osar ir hacia adelante, exactamente en la medida de la fuerza…Un exceso de fuerza”. Una forma de ejercer el poder tan antigua como el ser humano. “La paz a través de la fuerza”. Delta Force y una “extracción quirúrgica exitosa” para juzgar un dictador corrupto acusado de promover y proteger el narcoterrorismo con una diáspora venezolana de 8 millones de personas en el mundo.
Expuestos a acontecimientos traumáticos y perturbadores, Zizek, menciona como solución la renegación: “Lo sé muy bien… pero sin embargo… (en realidad no me lo creo…)” = No hago nada.
“Si, el auge del populismo derechista supone una ¿seria? amenaza para nuestra democracia (referida a la Unión Europea como “pulsiones iliberales” de los siúticos), pero sin embargo… las cosas cotidianas continuarán como siempre, la vida debe seguir…”La continuidad del aquí no pasa nada, la asunción de que no existe ninguna alternativa significativa a seguir comportándonos como si el mañana no fuese a ser sustancialmente diferente del hoy, y de que nuestra forma de vida puede perdurar indefinidamente; estos son los mecanismos de la renegación”. (Zizek)

¿Como pensar en América y el mundo después de Venezuela? ¿Como un gran videojuego de estrategias y tácticas de guerras geopolíticas económicas? En un mundo guerrero posmoderno ultra tecnologizado con una insufrible voluntad de poder y dominio. Un mundo que admira sin contemplaciones el poder y a los poderosos despreciando a los más débiles. Pero donde laten a su vez con fuerza evolutiva, instintos y pulsiones libertarias adaptativas democráticas. Donde el control en la migración, seguridad, la corrupción y la economía aparecen como atractores de orden frente a perturbaciones severas que pueden llevar a bifurcaciones catastróficas para las verdaderas libertades democráticas. A luchar contra la “renegación”. El mal de esta época.
El sentido primero de la libertad es la verdad (y la Verdad) en la búsqueda del bien personal y común enmarcados en la belleza y la justicia (social).
“Happy New Year” (Frase de Maduro al entrar esposado y algo desafiante a la DEA en New York: ¿Un alicaído sarcasmo irónico para estos tiempos que corren…?)
Referencias: Entrevista a Jorge Rodríguez Elizondo El Mercurio; notas, análisis y reportajes; “Renegación”, en “Contra el Progreso, de” Slavok Zizek;” Nietzsche” Gilles Deleuze; “El nuevo imperialismo” John Bellamy Foster.