Dinero o “travesuras”. Dulces o molotov. En el país de “Old Boy”. Donde nadie le cree a nadie. Donde las deudas son “activos contables”. Entre “atorrantes” y “clasistas”. Donde muere “la gran familia” de antaño. Reemplazada por unidades productivas “frágiles, solitarias y pequeñas”.
Resignificando “el Día de Todos los Santos”. Pasando por “Jalohuín”, a la fiesta de los muertos de México (con película incluida). Desacralización y deconstrucción materialista enfiestada de la muerte. Como industria consumidora del difraz. Favorece la violencia.
Continua la gran venta eleccionaria, primera temporada. Se insiste en vender el amor. Olvidan que donde hay negocios muere el amor verdadero. (El gratuito). Esperando el “Black Sunday” político. (Con jugosas rebajas si lleva dos o tres ofertas). Donde hay más debates y encuestas que ideas. Industria jugosa del “mover la aguja”. El país donde los postulantes caminan por una alfombra roja. Recuerde: ¡Consúmalos! Estamos cerca de un cisne negro: resultado poco probable, casi imposible, pero de alto impacto real. Evento casi catastrófico. Alerte su alarma SAE. O viaje.

Si va a Río de Janeiro, le ofrecerán un tour a una pintoresca favela. Guiada y protegida, por supuesto. Hoy tendría que visitar el lugar de la matanza. Guerrilla narco. Irregular híbrida. El problema de Brasil. De las playas (con cruces) de Copacabana a las favelas de la pobreza extrema y el narcotráfico. Donde Dios baila samba y la sangre no coagula. Cunas del crimen organizado transnacional. Realidad espejo de Latinoamérica a gran escala. Lo mismo en Chile pequeño. Similar cualitativa y “estructuralmente”, (palabra que hoy gusta mucho). Significa realidades estructuradas y estructurantes (casi eternas). De los campamentos y tomas, de las casas quemadas. De la pobreza a las playas de Reñaca. Dos realidades que coexisten permitiendo una la existencia de la otra. Indisociables. Dialécticamente violentas.
Realidades que vemos o dejamos de ver según le prestemos atención a dos mundos “diferentes” (como redes de sentido y significados) que desarrollamos y nos construyen a la vez. El racionalismo invasor del hemisferio izquierdo: Secuencial, “cree que tiene toda la información. Controla el lenguaje, la lógica y la linealidad. Las ideas y la teoría. Las representaciones auto coherentes. Abstrae y cosifica fragmentariamente”. Pero, es el hemisferio derecho, experto en detectar lo singular, donde se origina el pensamiento antes del lenguaje y de su expresión consciente. Crea una “sabiduría intuitiva totalizadora encarnada en la tradición, la experiencia del mundo natural, las artes, el cuerpo (emocional) y la religión”. El trabajo de los dos hemisferios, siempre en conjunto y de forma armónica, permitiría una aproximación casi completa y vital del mundo “real” y “la verdad”. Un hemisferio “usa mejor el mundo y el otro lo comprende manera más adecuada”. Prefiera el derecho y use los dos.
Antes de marcar su voto, ponga atención. “La atención altera y crea activamente el mundo que habitamos” y habitaremos. Evite la máscara del “tonto útil”: el voto “estratégico”. Vote según sus convicciones sobre la vida, el bien común y la justicia social. (Antes, contemple las buganvilias floridas en las “hebras de sol”).
Referencias y citas: Iain Mc Gilchrist: “El cerebro dividido; maneras de prestar atención y construir el mundo”; Paul Celan: Hebras de sol”.