Lengua y habla
Recientemente la honorable Cámara de diputados y diputadas, preocupada de los reales problemas que afectan a los chilenos, sus electores, envió un oficio al gobierno pidiendo que se prohibiera el uso del lenguaje inclusivo en las reparticiones públicas. Lo anterior, como dijo un honorable parlamentario de la UDI, Sergio Bobadilla, intentaba evitar que se hablara de “cámara de diputados, diputadas y diputades”. Esto significa que, de ahora en adelante, ningún funcionario público podrá decir niñes o chiquilles porque será sometido a sumario. Lo anterior implica que cada oficina tendrá una policía lingüística que velará el buen uso del español. (Resulta difícil si se considera que Quiroz ordenó un recorte del 3% a cada repartición)
Lo que la Honorable Cámara olvidó es que, hace algunos años, sólo se mencionaba a los varones y se obviaba, transversalmente, a las parlamentarias, por otra parte, en un mundo cada vez más globalizado el lenguaje se hace más dinámico. Hoy muchas palabras de otros idiomas forman parte de nuestro lenguaje cotidiano (link, made, restorán, pizza, Whatsapp).

Cabe señalar que Ferdinand de Saussure (1857 – 1913), considerado el padre de la Lingüística contemporánea, establece la diferencia entre lengua y habla, siendo la lengua la norma, el cómo debería decirse y el habla el uso, como aplica esta norma la comunidad hablante. Este famoso lingüista suizo plantea que el lenguaje es un ente cambiante, que depende del grupo etario, sociocultural, geográfico, etc de los hablantes.
Lo que los diputados, diputadas y diputades olvidan es que, respecto del habla, no se saca nada con establecer normas. Eso pasa desde siempre y en todo el mundo. Un ejemplo de aquello es lo ocurrido en España, luego del triunfo de Franco en la Guerra Civil, a los catalanes se les prohibió hablar en su dialecto y esto fue desobedecido durante los 39 años de la dictadura del “caudillo”.
Lenguajes pictóricos
Una de las características de cualquier lenguaje es producir comunicación, sin importar los signos que utilice. La creciente incorporación de las lenguas de señas en televisión abierta son una prueba de ello. Las artes también son lenguaje, pues comunican. Esto, que parece tan obvio, para algunos no lo es tanto.

En su cuenta pública el presidente Kast anunció la creación de registro nacional de vándalos, dónde se incorporará a quienes rayen las murallas y, probablemente, también lo hagan con quienes hagan teatro callejero o canten en los micros. Respecto de quienes pintan las murallas, se debería considerar vándalo a Roberto Matta (1911 – 2002), que pintó un mural en los 70 junto a la Brigada Ramona Parra, y a Alberto “Mono” González (1947), fundador de dicha brigada, ganador del Premio Nacional de Artes Plásticas el 2025, que trabajó junto a Roberto Matta y es considerado uno de los muralistas más importantes de Chile y Sudamérica.

En la lista de vándalos habría que incorporar a los pintores del muralismo mexicano (Diego Rivera, Jose Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, entre otros) que representan la historia de México, luego del triunfo de la revolución. El muralismo se define como un arte público, con una función educativa y una democratización de la pintura, pues la saca del museo y la lleva a la calle. En la Universidad de Concepción está el mural “Presencia de América Latina” pintado entre 1964 y 1965 por el mexicano Jorge González Camarera (1908 – 1980) miembro de la segunda generación del muralismo mexicano.
Es probable que dentro de uno o dos siglos, los murales sean uno de los materiales que usarán los arqueólogos para estudiar nuestra cultura. Recordemos que hoy, parte de nuestros conocimientos ancestrales los tenemos gracias a la pintura rupestre.

Respecto del mismo tema, cabe señalar que el año 2023 la productora SANTIAGO TV grabó la serie. “Nuevo mundo: la pintura callejera en América Latina” del director Juan Tamayo. Exhibida en el sitio web del CNTV muestra cómo se ha popularizado el graffiti y el mural en diversos países (Bolivia, Chile, México, Argentina, Perú, Ecuador, Colombia, Brasil). En los ocho capítulos se entrevista a muralistas, sociólogos y profesores de estos países, los que coinciden en que el mural es una de las formas de comunicación contemporánea, una más, igual que la prensa, la televisión y el internet.
“La idea es crear un símbolo a partir de nosotros los derrotados“ propone un muralista – vándalo boliviano, mientras una incivilizada chilena plantea que: “la calle aparece como el espacio para mostrar las demandas de una serie de derechos que, durante años, han sido invisibilizadas. En el caso de las mujeres, asignándoles un rol, únicamente dentro de la casa” Por último, una mujer peruana, declara que la calle “está en estado inflamable” Ella, según nuestras autoridades, obviamente es una terrorista.
La carta del compositor

Hace algunas semanas se publicó, en El Mercurio, una carta, firmada por el compositor Carlos Zamora, donde se pregunta: ¿qué hubiese pasado en Chile, si artistas como Claudio Arrau, Raúl Ruíz, Roberto Matta o Verónica Villarroel, entre otros, hubieran decidido estudiar, como propone el Ministro Quiroz, una carrera rentable? La respuesta la da él mismo: nuestro país sería una miseria sin alma, desprovisto de sueños y belleza.
Es evidente que hoy se nos habla con un lenguaje economicista, que transforma todo en pesos y en rentabilidad inmediata. La gente tiene que tratar de consumir y no pensar. En ese contexto cabe preguntarse cuáles serán las carreras rentables en el futuro: ¿Ingeniería, Medicina, Informática? Recordemos que convivimos con la inteligencia artificial, que avanza a pasos agigantados y comienza a reemplazar la técnica.
Se supone que los avances tecnológicos van a hacer que los seres humanos tengan más tiempo para su desarrollo personal, que no van a ser esclavos del trabajo, en ese momento se va a entender que se necesitan más músicos, cineastas, escritores, pintores y compositores como el autor de esa carta.
1 comment
Gracias por la defensa de la palabra, de la palabre, de la pelebre y la maravillosa, maravilloso, maravillose, rescate de la ternura de decir con libertad el nombre de las flores y de les fleres. Así para que el mundo suene, sueñe, mejor.