No encontré mejor manera de explicarle a mis alumnos gringos la votación en la Cámara de Diputados sobre el quinto retiro de fondos previsionales.
Inquietos pero acostumbrados al apoyo estatal durante la peor época de la pandemia en el imperio capitalista, no les cabía en el mate que fueran los asalariados quienes autofinanciaran su hoyo de penurias. Escuchar tantas veces I don´t understand me terminó colmando la paciencia.
Entonces mi buen amigo y contertulio Lucho, que sabe mucho, me salvó del aprieto, recordando al siempre ingenioso y provocador Nicanor Parra, además admirado por estos avispados tataranietos del Tío Sam: La izquierda y la derecha unidas jamás serán vencidas…
Yo salí del paso, pero ellos con su racionalidad acostumbrada no me creyeron que Chile se estuviese transformando en un país algo bananero. Mala suerte para ustedes les tuve que decir. Como ocurre en el fútbol- más antes que ahora – hay cosas que no salen del camarín y asumí mi incapacidad para explicar en qué se está transformando el juego de piernas en nuestra política de cada día. Que cada uno se rasque con sus propias uñas y como decía el gran Leonel “que gane el más mejor”.
Al día siguiente seguimos en conjunto con los inquietos boys una larguísima sesión del pleno de la Convención Constituyente. Ya vacunado para preguntas complejas me adelanté y les dí como tarea una descripción y análisis con conclusiones escritas de lo que pudieron observar.
Para mi sorpresa cumplieron su obligación, ahora soy yo el sorprendido con sus interpretaciones. Todo un alivio porque para ello no me habría servido preguntarle de nuevo a Lucho, me habría parecido mucho.
Todos los días se aprende algo nuevo…¿O no Nicanor?