El infierno en la tierra; el extrañamiento del mundo y del otro

por Sergio Canals L.

El Chile de los deberes y el orden avanza en medio de turbulencias. Arrastra a los derechos y sus deudas como una carga pesada que lastra a una oposición atrincherada en vetustos y deslavados refugios identitarios.

Tratan de evitar un “blitzkrieg” solo con la retórica del pasado y disparando al enemigo que asome mucho la cabeza. No aquilatan lo que es luchar contra un líder que está seguro de conducir una misión de orden religioso ideológico sustentadas en torno a su fe y la esperanza. Confiando en Dios y la Sagrada Familia, combate impasible con las poderosas armas modernas de la economía y la ciencia tecnológica aplicada. Su enemigo no es la oposición sin un liderazgo y un exgeneral derrotado.  Es el caos violento y el desorden absurdos que no permiten la presencia del Reino en la tierra. Combate contra la presencia del “mal”. Del infierno en la tierra.  Siente que de alguna manera es casi un revolucionario cristiano bajo “el hechizo de Dios”.

El verdadero infierno existencial nace en la presencia de los hombres “dioses” en la tierra. Sin temores ni tristeza por la muerte de otros. Jamás morirán por el “síndrome del corazón roto” que sí, es real. Para ellos, el verdadero horror es solo la finitud angustiada de su propia muerte.

Hay muchas formas de matar y encarar la muerte: “Muere directora y activista Marjane Satrapi. Familia anuncia que murió de tristeza tras fallecimiento de su esposo en el 2025. Dejó de luchar y se dejó morir”. Una forma de suicidio por un duelo depresivo severo y mantenido. Ruptura radical del sentido vital. Una muerte yerma. Una forma de extrañamiento del mundo. Una pérdida absoluta del deseo. Donde se deja de estar entre nosotros y en el mundo. Disolución de la frontera esperanzadora. El “yo aborrecible” cobra venganza en su autodestrucción. 

Bajo mi liderazgo encontraremos estos despiadados asesinos, capos de la droga, donde quiera que estén y los enviaremos a las profundidades del infierno”. Donald Trump por la muerte de jefe del Tren de Aragua en Venezuela a manos de un dron castigador. La “mano del rey”.  (Una lucha de muertes entre “dioses” del exterminio). “Padre hace público aborto de su hijo por ser portador de un síndrome de Down” en nuestro país. (Un padre que creyó ser “dueño” de la vida y la muerte).

Más allá y antes de la soberanía tiránica de estos yoes soberbios, está “la maravilla del yo reivindicado por Dios en el rostro del prójimo”. Un yo “liberado de sí mismo y temeroso de Dios”. Yo que nace en la primacía de la interioridad y dignidad primera del otro. Donde habita lo absoluto y la eternidad. Donde “se manifiesta la ética (de la responsabilidad bondadosa para con el otro), y probablemente, la propia espiritualidad del alma (como fundamento de lo humano)”. Una interioridad donde habita la conciencia preconsciente y primigenia, antes de lanzarse espontánea e intencionalmente a conocer y hacer solo suya la realidad, el mundo y el otro.

Lo humano o la interioridad humana es el retorno a la interioridad de la conciencia no intencional. A su posibilidad de rechazar la injusticia antes que la muerte, de preferir sufrir la injusticia antes de cometerla …” De preferir siempre la vida imposible. En ostentar “la audacia de creer”.

Referencias: Emmanuel Levinas. “Entre Nosotros”. 

También te puede interesar

Deja un comentario