Imagen: Go Nakamura/REUTERS
Recuerdo apenas pero vívidamente el pánico con La Unión Soviética durante la Guerra Fría. Con el Sputnik los mortíferos malos habían demostrado que eran una potencia militar tecnológica de cuidado. Antes lo habían hecho con la bomba nuclear, recientemente con su arsenal atómico y de misiles estratégicos. Todos los medios norteamericanos, prensa, tele, cine, radio hacían pandir el cúnico around the world. Retrospectivamente se sabe que fue una estrategia de negocios del complejo militar industrial de USA para aumentar las inversiones y el gasto militar, la demanda para sus sobreinvertidas empresas. En verdad la URSS nunca estuvo en condiciones de competir seriamente con el poderío norteamericano.
En meses recientes todos los medios norteamericanos y globalizados, hacen pandir el cúnico con tuti sobre los peligros de la IA y la posibilidad cierta de que emerjan agentes inteligentes rebeldes, bots que escapan del control de sus dueños y actúan por su cuenta. Lo más llamativo es que vocean esta campaña aterrorizante los mismos dueños de las principales empresas de IA, Chatgpt- Microsoft, Anthropic, Grok, y una multitud de ingenieros y expertos vinculados a ellas. Súmase hace muy poco una campaña alaraca prácticamente universal que denuncia la imposibilidad de construir los gigantescos data centers que son imprescindibles debido a la desconfianza generalizada de la población. Nimbu, antes referido a las plantas nucleares y los rellenos sanitario, moviliza ahora en contra de los inocentes, aunque enormes, campos de computadores.
Visto el ánimo que proyectan hay que preguntarse qué se traen entre manos. Se me ocurre: miedo a China. Mitad real, mitad estrategia de negocios. El gringo y europeo medio están de un ánimo muy negativo y saltón por la odiosidad resentida de la rusofobia y el miedo desatado a China y sus avances tecnológicos. Primero fueron los automóviles, después los eléctricos, después los autónomos. Ahora es a la IA china… LA tecnología que definirá quién es quién en el mundo de una vez por todas por mucho tiempo, según dicen sus creadores gringos. Los chinos están pillándole los talones a la IA americana, esta va adelante apenas por una cabeza, la alcanzará en cuestión de semanas, no de meses ni años. Vistas las enormes inversiones realizadas y las comprometidas, hacer de la IA una tarea estratégica nacional es imprescindible como parte del modelo de negocios. Convencer al gringo y europeo medio de que lo bueno para las empresas de IA americanas es bueno para la civilización occidental es tan importante como haber convencido al gringo con desorbitantes camionetas, amante del American Futbol, el Beisbol y el Basquetbol, y come hotdog, barbecue sauce y popcorn de que lo bueno para la General Motors era bueno para USA.

Y es más concreto todavía. Por decisión del gobierno la IA china es de código abierto, encima de ser más barata, y de casi casi la misma capacidad, y no solamente el código, también están abiertos sus billones de parámetros entrenados. Por el contrario, la norteamericana es de código propietario protegido. Consecuencias: con la china se puede hacer lo mismo, de manera mucho más económica, y adaptándola y mejorándola a gusto para las necesidades de cada cual. Conclusión: se está robando el mercado mundial, incluido el gringo. Meter miedo a medio mundo sobre la posibilidad cierta de agentes de IA rebeldes claramente apanica con siniestros bots chinos incontrolables, capaces de hacer lo inimaginable en todas partes. ¡Una total desprotección y vulnerabilidad civilizatoria más allá de los muros fronterizos!
Argumentum pessimi turba est, según dice la IA que dijo Séneca, con seguridad aplica en este caso. Cuando la multitud se convierte en prueba de lo peor seguramente hay alguien poderoso manipulando las ondas, el celuloide, la tinta, los informes expertos, las cátedras universitarias.
Semper vigilans, aconseja la IA en Latin. Conviene hacerse la weona, pero no ser weona, advertían sabiamente en mi país de origen. Imprescindible para no morir siendo migrante.