“Es extraño no saber nada, nunca estar seguro de lo que es verdadero, correcto o real”.
Chile, país de contrastes y contradicciones. De crisis y revoluciones sociales. Con un cambio radical irreversible en marcha. Donde agonizan las AFP y las ISAPRES tal como las vimos nacer. Donde la pobreza (se) comercia informalmente. El país de la riqueza / pobreza estructurales y multidimensionales.
El país en un grave rebrote de consumo viral y cesantía. Colapso crítico y sanitario total. Se necesita un cambio urgente de la gestión pandémica.
Lleno de bonos y retiros. Mientras las empresas obtienen pingues ganancias, mueren cien personas promedio diariamente. Las ollas comunes de poblaciones y campamentos llevan más de un año funcionando de forma solidaria. Donde la vieja política y sus representantes se resisten a morir en medio de dolorosas convulsiones. Patético, pero necesario para la emergencia de lo nuevo.
Continúa actuando la guerrilla irregular en la frontera (así la llamaba Tellier y los españoles) del Wallmapu. La mujer más votada, Francisca Linconao Huircapán, declara orgullosa y desafiante en TV: “Soy mapuche, machi y constituyente”. El líder de la CAM declara en una entrevista, con el lenguaje de un viejo revolucionario dialéctico marxista mapuche (de estirpe gramsciana), que sus estrategias -que no buscan causar muertes-, son contra las grandes empresas usurpadoras de la zona, junto la recuperación de los territorios ancestrales, y la inculturación de los jóvenes con estos temas. Precisa que también necesitan de acciones llamativas (¿aún violentas?) para mantenerse presente en los medios.

“El pueblo mapuche ha sufrido y sufre aún los más atroces vejámenes, el más inicuo tratamiento; lleno de amargura ve como le arrebatan lo que es suyo, lo que a sus padres le legaron a costa de su sangre” (Periódico El Colono de Angol 1989; Pedro Cayuqueo). Sueñan con mejores tiempos. Hoy parecen a su alcance.
América Latina, un continente en una permanente revolución social, cultural y económica. Baste ver a Venezuela, Colombia, Perú, Argentina, Chile y sus turbulencias en las fronteras del caos. En medio de un cambio radical. Sus venas siguen abiertas.
¿Exactamente verdadero?
Exactitud= la verdad de los datos, la exactitud con los hechos.
Verdad= la causa ética valórica con que estamos comprometidos.
“Cuando uno admite la diferencia radical entre exactitud y verdad, sólo queda una máxima ética; no oponerse nunca a las dos. Nunca convertir lo inexacto en el medio privilegiado de los efectos de la verdad. Nunca transformar estos efectos en productos secundarios de la mentira. Nunca convertir lo Real en un instrumento de la conquista de la realidad”, nos aconseja Jean -Claude Milner.

En Perú, un país convulsionado con una gran brecha social y económica, a pesar de lo que se describe como dos décadas de crecimiento y reducción de la pobreza, gana las elecciones de presidente el profesor candidato del pueblo izquierdista y del cambio radical, Pedro Castillo. Pierde la derecha y el poder empresarial. Un analista político peruano advierte que la opinión pública quiere cambios radicales que “no se refieren a temas estrictamente de política económica, se refieren más a la gestión (ineficiente y corrupta) del Estado. Quieren mejor salud, educación, seguridad ciudadana y justicia”.
Da que pensar en nuestras próximas elecciones.
Necesitamos en Chile este cambio radical revolucionario.
Pero también recordar nuevamente a Milner:
“Nunca convertir la revolución en una palanca de poder absoluto”.