Stanley Kubrick: Tres películas icónicas del siglo XX

por Francisco J. Zañartu. G

Su viaje al futuro

El año 1968, el director, productor guionista y fotógrafo norteamericano Stanley Kubrick (1928 – 1991) filmó “2001 Odisea del espacio«, llevando al cine el cuento “El centinela” escrito por Arthur Clarke en 1948 y publicado en 1969.

Desde un comienzo la cinta se transformó en una película de culto, entre otras cosas, por su viaje a través de la historia de la humanidad. Se inicia con unos primates antropomorfos conviviendo pacíficamente hasta que uno de ellos muere atacado por un leopardo. Luego se pelean por el agua y con un hueso descubren un monolito que los conduce a un nivel de inteligencia superior, lo que les permite matar a otro animal. Luego uno de ellos tira un hueso al cielo y la escena se funde con un satélite que surca entre la tierra y la luna en 1994.

El transbordador investiga unos enigmáticos monolitos negros en la luna y se descubre que una nueva especie dominará a la humanidad. Entre escena y escena han pasado millones de años y en ella se muestran distintas épocas del género humano. (En esos años el 2001 era futuro, hoy es parte de nuestra historia, lo mismo que ocurre con 1984 de Georges Orwell).  La obra destaca por su realismo científico, la fragilidad de la evolución y por plantear, hace 60 años, temas que hoy se tornan vigentes como es el caso de la inteligencia artificial. La cinta destaca por su música “Así habló Zaratustra” de Richard Strauss y por sus efectos especiales.

Uno de los avances más notables de esta obra es la presencia de Hall 900, una computadora con emociones, sentimientos, qué razona, conversa y, cuando es necesario, toma decisiones. Muchas veces le pidieron a Kubrick que diera su interpretación, este se negó diciendo que cada espectador debería tener la suya.

Los efectos que tuvo esta cinta en su director fueron múltiples. En 1970, un año después que los norteamericanos llegaran a la luna, en plena guerra fría, corrió el rumor que Kubrick había sido contratado por la NASA, para filmar una falsa llegada a la luna, la que habría sido rodada en un estudio de cine. Los argumentos que lo sustentaban eran que, en ese tiempo, no existía la tecnología para realizar el alunizaje y que, como Kubric había filmado 2001 Odisea del espacio, manejaba los efectos especiales para el simulacro. Otros argumentos menores decían que la luna no tenía atmósfera, o sea, la bandera no podía ondear y que las sombras iban para todas partes. Los científicos respondieron que la bandera no ondeaba y que las sondas dependen de la perspectiva del suelo. Con el paso del tiempo, la comunidad científica demostró que este rumor era falso.

La violencia

No es ciencia ficción cuando vemos las noticias y nos enteramos de que bandas de jóvenes atacan a la ciudadanía. En ese momento se nos viene a la cabeza la película “La naranja mecánica” que dirigiera Kubrick, basada en la novela homónima de Anthony Burguess y estrenada en 1971. En dicha cinta se muestran las acciones de los “drugos”, un grupo de delincuentes juveniles, que cometen sus fechorías en Gran Bretaña hacia fines de los 60. Alex de Large y los suyos actúan con violencia descarnada, golpean a un viejo vagabundo en un túnel, asaltan a un matrimonio, violan y matan a la esposa en su casa de las afueras de la ciudad y, finalmente. atacan a una mujer que practica danza rodeada de gatos. Alex la mata, con una escultura fálica. En ese momento se produce un cambio en el eje de la acción dramática porque es traicionado por sus compañeros de banda y tomado preso. La violencia, desde este momento, la ejercerá la sociedad contra Alex.

En la cárcel recibe un tratamiento para reaccionar frente a la violencia y, con los ojos sostenidos por ganchos, debe soportar imágenes que le provocan reacciones y la que más lo incomoda es ver marchas nazis con la novena sinfonía de Beethoven, su música predilecta. Terminado el tratamiento, es expuesto a una serie de situaciones a las que no puede responder con violencia. Esto demostrará el éxito de este.

El libre albedrío ha sido eliminado.

Sale a la calle, vuelve a casa, y sus padres lo rechazan, es atacado por los mendigos del túnel hasta que llega la policía, que está compuesta por sus antiguos compañeros de banda que lo torturan y lo dejan al borde de la muerte. Logra sobrevivir y llega a la casa donde ha violado y matado a la mujer. El marido, en una escena de máximo dramatismo, lo reconoce, lo hace comer y beber hasta que Alex cae dormido sobre un plato de pasta. Despierta al cabo de unas horas y, al verse encerrado con una música que lo agobia, se tira por la ventana.

En el hospital se reencuentra con sus padres, los rechaza y llegan la autoridades que lo manipulan para evitar que los opositores tomen el caso en su contra. La última escena muestra a Alex, rodeado de bellas mujeres en una suerte de orgía donde está muy contento.

Una lectura de la obra nos lleva a reflexionar sobre nuestros días. La película sigue vigente y nos enfrenta a grandes temas que tienen que ver con la naturaleza humana, el poder y el utilitarismo.  

El terror

Abarcando otros aspectos de la violencia, Kubrick filma en 1980 “El resplandor” basado en la novela homónima de Stephen King. El autor del texto, al igual que Burguess en La naranja mecánica, no queda conforme con la versión fílmica de su novela. La anécdota cuenta la historia de Jack Torrance, un escritor que es encargado de cuidar un hotel de verano durante el invierno. Allí va junto a su esposa, Wendy, y a su hijo Danny.

Jack se instala para escribir y a medida que avanza el invierno empieza a sufrir una serie de alteraciones psíquicas producto de las características sobrenaturales del hotel y su deterioro mental. Con el paso de las escenas, los sucesos se van haciendo cada vez más aterradores, lo que se ve potenciado por el espacio ambiental: un hotel de verano completamente nevado.

El hotel, Overlook, está construído sobre un antiguo cementerio de nativos americanos y su anterior cuidador ha asesinado a su mujer con hachazos. El hijo de Jack tiene poderes extrasensoriales y sufre terribles premoniciones. Su esposa de pronto descubre que se han cortado las líneas telefónicas, Danny comienza a tener visiones cada vez más terroríficas, Wendy ha visto que sólo puede comunicarse por radio, pero esta ha sido cortada. Jack se queda dormido sobre la máquina y sufre pesadillas. Grita dormido y Wendy lo escucha. Danny escribe Murdem en la puerta del baño. Jack trata de matar a su esposa, ella se esconde en el baño y él rompe la puerta con un hacha. Su esposa huye, Jack la persigue por los pasadizos y finalmente ella arranca por la nieve y el muere helado.

La crítica cinematográfica ha destacado las actualizaciones de Jack Nicholson (Jack Torrence) y Shellel Duvall (Wendy Torrance)

En las películas aparecen temas que se hacen presentes, tópicamente, en la filmografía de Kubrick: la violencia como parte de la condición humana, el uso del poder, el deseo de dominación y la fragilidad de la razón. Como se puede observar, el espectador se ve enfrentado a problemas presentes en todos los tiempos. Las tres cintas giran en torno a crímenes de un animal, el ser humano, dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de supeditar a otros para satisfacer sus obsesiones.

A los fines del siglo XX un grupo de periodistas eligió las mejores películas norteamericanas del siglo y Kubrick, junto a Hitchcock, fue uno de los directores con mayor cantidad de menciones.

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1 comment

FELIPE DE LA PARRA VIAL julio 17, 2026 - 3:59 pm

La «kubricación» de la cultura pop en las artes y el cine, en particular, resultan importantes en la construcción de la mirada de tres décadas en la creación. Se agradece porque se interpela al presente desde las artes. Punto para Zañartu.

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