La Fed y el aterrizaje suave

por Gabriel Loza
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En mi anterior artículo ¿Aterrizaje suave? señalaba que: “los datos de la economía de EEUU parecen indicar, contra todo pronóstico, que el aterrizaje sería suave, es decir bajar la inflación sin afectar demasiado a la actividad económica y al empleo”, pero que “para mí gusto, antes de cantar victoria sería necesario esperar la inflación que sigue el Fed (PCE) sin combustibles y alimentos, la subyacente y, lo que es más importante, el dato del PIB de EEUU al segundo trimestre del 2023”.

Y justamente, el miércoles 26 de julio el Fed subió su tasa en 25 puntos básicos de 5,25% a 5,50%, la más alta en 20 años mientras  que el día jueves 27 salían, por una parte, los datos del Índice de Precios de los Gastos de Consumo Personal (PCEI), excluyendo combustibles y alimentos, que es la tasa que sigue el Fed, que mostró un aumento mensual de 0,2% y una tasa anualizada que bajó de 4,6% en mayo a 4,1% en junio de 2023 https://www.bea.gov/news/2023/personal-income-and-outlays-june-2023. Fue la tasa más baja alcanzada desde octubre de 2021, pero todavía lejos de la tasa promedio prevaleciente (1,7%) antes de que la inflación, medida por el IPC, sobrepasara la meta del 2% del Fed en marzo del 2021 e  iniciara, un año después en marzo del 2022, la secuencia de alzas determinada en once reuniones, de su tasa de  interés hasta llegar en julio de 2023 a su nivel más alto en 22 años.

Por otra parte, en un avance estimado del PIB en el segundo trimestre de 2023 mostraba un incremento del 2,4%, sorprendente para algunos o muchos economistas dentro y fuera de la Fed, más del doble de la tasa registrada en el primer trimestre de 1,1% y superior al promedio trimestral desde el 2000 que fue de 2,1% https://www.bea.gov/news/2023/gross-domestic-product-second-quarter-2023-advance-estimate. Fue tan relevante que Jerome Powell dijo que los economistas del banco central estadounidense ya no prevén una recesión dada la resistencia reciente de los indicadores macroeconómicos https://www.bloomberglinea.com/2023/07/26/powell-dice-que-la-reserva-federal-ya-no-preve-una-recesion/.

El proceso de ajuste de la tasa de interés estuvo acompañado de una tremenda discusión de si la inflación era solamente transitoria y, posteriormente, si obedecía a una conjunción de factores relacionados por el lado de la oferta, como el aumentos de costos debido al alza de los precios del petróleo y los alimentos, a la interrupción de las cadenas de suministro mundiales o, a factores relacionados con el exceso de demanda, asociado a los efectos de la expansión del gasto o el incremento de los ingresos de consumidores. Recientemente se acuñó el término “avarinflación” o “inflación de la codicia”: en la cual los precios se ajustan al alza más velozmente que los salarios cuando la demanda nominal supera con creces lo que la economía es capaz de producir.

La discusión al final terminaba en si el aterrizaje iba a ser duro o suave, entendiéndose de que el duro implicaba una recesión mientras que el suave sino la esquivaba , iba a conducir a una notable desaceleración económica a fines de año, como prevé el Fed https://www.bloomberglinea.com/2023/07/26/powell-dice-que-la-reserva-federal-ya-no-preve-una-recesion/

Sin embargo, el proceso de ajustes de la tasa de interés del Fed aún no ha terminado, puesto que la declaración del Comité de Operaciones del Mercado abierto (FOMC) dejó abierta la puerta para nuevos incrementos mientras la inflación siga elevada y no se alcance la célebre e inamovible, meta del 2%, aunque Jerome Powell, dijera en conferencia de prensa que una pausa en las subidas de tasas de interés por parte del banco central, en la reunión de septiembre, es una posibilidad.

La votación del Comité fue unánime, sin embargo, los designios de los halcones, línea dura, y palomas del Fed son inescrutables por lo que, para mi gusto, quisiera analizar si los nuevos datos de inflación y de crecimiento de la actividad económica permiten cantar victoria.

¿Inflación aún persistente?

Con base en los datos de inflación se puede observar en el Grafico 1 la pronunciada caída de la tasa de inflación general medida por el IPC de un máximo de 9,1% en junio de 2022 a un mínimo del 3% registrado desde abril de 2021. La caída de 6 puntos porcentuales empezó casi tres meses después de que el Fed comenzó a subir su tasa de política monetaria.

Gráfico 1
EEUU: Tasa del Fed, inflación del IPC y la inflación del PCE subyacente

 Fuente: Elaboración propia con datos oficiales

 

En cambio, la inflación, que seguiría el Fed, tuvo un comportamiento distinto. Alcanzó un máximo en febrero de 2022 del 5,4%, cuando empezó la Guerra entre Rusia y Ucrania,  y se mantuvo en promedio hasta mayo de 2023 en 4,9%, mostrando que esta inflación, medida por el PCE subyacente, no seguía a la tasa del Fed hasta su reciente caída en 0,5% en junio de 2023. La discusión es que si se trata de un punto o una tendencia. Además, este declive podría significar que ha habido un rezago relevante, por lo que habría que suspender las alzas pero no reducirlas hasta fin de año (como pensaría si yo fuera de la línea blanda del Fed, una paloma) o, por el contrario, si recién le está siguiendo a la tasa del Fed habría que aprovechar el impulso antes que se arrepienta y continuar con otra alza en septiembre o incluso hasta fin de año (como razonaría si yo fuera de la línea dura, un halcón). Esto daría lugar a que  posiblemente ya en la próxima reunión el voto del Comité ya no sea unánime como en la última.

¿Good bye recesión?

El dato del crecimiento del PIB, que había sugerido esperar y que sorprendió a medio mundo, de la tasa del 2,4% en el segundo trimestre de 2023 (Gráfico 2) que “reflejó aumentos en el gasto del consumidor, la inversión fija no residencial, el gasto del gobierno estatal y local, la inversión en inventarios privados y el gasto del gobierno federal que fueron parcialmente compensados por disminuciones en las exportaciones y la inversión fija residencial”, según el Boletín del Bureau of Economic Analysis  BEA (https://www.bea.gov/news/2023/gross-domestic-product-second-quarter-2023-advance-estimate).

Gráfico 2
EEUU: Tasa de crecimiento del PIB trimestral respecto al trimestre anterior

Fuente: Elaboración propia con datos de BEA (https://www.bea.gov/news/2023/gross-domestic-product-second-quarter-2023-advance-estimate).

El alza de las tasa de interés en más de 500 puntos básicos se supone que desacelera a la economía porque restringe las condiciones financieras generales — es decir, reduce el precio de las acciones, y aumenta las tasas de interés de largo plazo y el valor del dólar. Sin embargo, como se observa en el Gráfico 3: “Cuando la Fed comenzó a subir las tasas el año pasado, la situación financiera respondió como se esperaría, pero las condiciones no se tornaron más restrictivas durante 2023, lo que sugiere que tal vez se hayan absorbido ya los aumentos previos de las tasas” https://www.project-syndicate.org/commentary/us-recession-risk-remains-soft-landing-not-yet-here-by-michael-r-strain-2023-07/spanish

Gráfico 3
Nivel del Índice de Condiciones Financieras

El tema central es el mercado laboral, que hasta ahora no se ha visto afectado ni se ha ajustado puesto que hasta junio presentaba una tasa de desempleo de 3,6% entre las más bajas cercana a un casi pleno empleo.  Se supone que la tasa de desempleo tendería a aumentar a medida que el crecimiento económico caiga por debajo de la tasa potencial y eso no está sucediendo todavía. El temor es que, históricamente, cuando la tasa de desempleo empiece a aumentar un poco, después tienda a incrementarse mucho más, debido a que las recesiones dependen de la pérdida de confianza de las empresas y los hogares en el futuro cercano.

Sin embargo, por una parte, el índice de confianza del consumidor del Conference Board volvió a subir en julio a 117,0 (1985=100), frente a 110,1 en junio, su nivel más alto desde julio de 2021.  Adicionalmente,  la confianza del consumidor, medido por la Universidad de Michigan,  aumentó en julio por segundo mes consecutivo, subiendo un 11% por encima de junio y alcanzando su lectura más favorable desde octubre de 2021. Comparado con julio de 2022, el indicador aumentó en 39% http://www.sca.isr.umich.edu/.

Por otra parte, según Reuters, las percepciones de los consumidores sobre la probabilidad de una recesión durante el próximo año aumentaron, pero se mantuvieron por debajo del pico reciente a principios de año. Alrededor del 70,6% de los consumidores este mes dijeron que una recesión era «algo» o «muy probable», frente al 69,9% en junio. Adicionalmente, la tasa de crecimiento interanual del  Indicador  Económico Líder  (LEI) se mantuvo negativa, lo que indica una continua desaceleración de la actividad económica, el problema no es tanto la desaceleración, como había previsto el Fed, sino si se entra en el campo de la recesión.

En todo caso, los acontecimientos están en pleno desarrollo, el partido de la Fed no ha terminado y, como dicen los comentaristas del futbol, todo puede pasar, ya que el fantasma de la recesión todavía no habría sido derrotado, aunque el director técnico (Jerome Powell) y muchos hinchas (los analistas dentro y fuera de EEUU) ya están celebrando.

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