Por Gabriel Loza T
En la presentación de actualización de las Perspectivas Económicas Mundiales (WEO por sus siglas en inglés) de julio de 2026, Petya Koeva, subdirectora del Departamento de Investigación del FMI, resumió el informe caracterizando la coyuntura económica mundial como la coexistencia de “dos fuerzas poderosas que tiran en direcciones opuestas: los efectos persistentes del choque energético de la guerra en Oriente Medio y un auge de inversión impulsado por la tecnología”. Opening Remarks at the July 2026 WEO Update Press Conference
Efecto moderado de la guerra
Los posibles efectos de la guerra del Golfo, iniciada en febrero de 2026, hasta un cese de fuego a fines de junio con la suscripción en un show mediático de un Memorándum de Entendimiento entre el Gobierno de Trump y el Gobierno de Irán, no pareció afectar mucho estadísticamente a la economía mundial ni a los EEUU, si se toma como punto de comparación las previsiones recientemente dadas a conocer del FMI para 2026 en su actualización de las Perspectivas Económicas Mundiales en julio (Cuadro 1).
Cuadro 1
Previsiones para 2026 y diferencia de la formulada en enero de 2026
En porcentajes

Si se supone como un proxi del efecto la diferencia entre las previsiones del FMI antes de la guerra, es decir hechas en enero de 2026 y se compara con las previsiones de julio de 2026 como se presenta en el Cuadro 1, el impacto en el producto mundial, PIB de EUA y el volumen del comercio mundial, así como en los precios del petróleo y la inflación mundial parece moderado.
En el caso del PIB mundial y de EUA, el efecto negativo sería de 0,3 y 0,1 puntos porcentuales, por lo que los temores de una recesión económica fueron exagerados. Estados Unidos goza de muy buena salud.
El impacto de la guerra del Golfo y del Estrecho de Ormuz en la inflación parece ser más relevante, cerca de un punto porcentual, puesto que en enero el FMI estimaba un crecimiento de los precios de solo 3,8%, comparado con el 4,1% registrado en 2025, empero en julio la previsión del FMI subió a 4,7%, debido al incremento de los precios de combustibles.
La variable clave fue el alza del precio del barril de petróleo con relación al año pasado de 2025, que según las previsiones del FMI en julio para todo el año 2026 sería de un 40% más alto con base a prever un precio del barril de petróleo de 89 dólares, mientras que inicialmente en las proyecciones de enero de 2026 se estimaba en $62,13 el abril. Esa fue la previsión que no se controlaba al depender de decisiones geopolíticas y del estado de ánimo de Donald Trump.
La sorpresa positiva
El dato curioso que ya se había señalado en la edición de la Nueva Mirada hace un mes, era que el comercio mundial tenía en enero de este año una previsión de crecimiento de 2,6%, comparada con la observada en 2025 del 5%, peligrosamente cerca de una señal de alerta de 2% que significaría estar cerca de una recesión, mientras que la previsión en julio para el 2026 es del 3,5%, tasa de crecimiento que significaría un ajuste hacia arriba, más optimista, de cerca un punto porcentual.
Ya a fines de marzo, mucho antes del informe de julio del FMI, la OMC había señalado claramente la presencia de dos fuerzas opuestas: “Las perspectivas para el comercio mundial en 2026 estarán marcadas por dos fuerzas poderosas y opuestas. Por un lado, el extraordinario impulso de la inversión en inteligencia artificial (IA) sigue impulsando la demanda global de bienes de alta tecnología y servicios digitales. Por otro lado, el conflicto en Oriente Medio —y el consiguiente aumento de los costes energéticos y de transporte— podría afectar mucho al comercio y la producción mundial”. Blog de la OMC | La inversión en IA y el conflicto en Oriente Medio moldean las perspectivas para el comercio global
Y en el informe de julio el FMI resalta la sorpresa positiva: El crecimiento global en el primer trimestre de 2026, medido en tasa anualizada, resultó ser más fuerte de lo esperado, desacelerándose desde 3,8% en el cuarto trimestre de 2025 a 3,0% más alto que el 2,7% previsto en el informe de abril.
Sin embargo, esta sorpresa no era positiva para todas las economías según el FMI sino a los 4 principales exportadores de hardware relacionado con la Inteligencia Artificial (AI):
“Gran parte de la sorpresa positiva se concentró en unas pocas economías bien integradas en la cadena de valor tecnológica global, aunque algunas de estas economías también estuvieron expuestas a las disrupciones del mercado de materias primas originadas por la guerra: por ejemplo, los cuatro principales exportadores netos de hardware relacionado con IA (la provincia de Taiwán en China, Corea, Tailandia, y Malasia) tuvieron una sorpresa de una tasa de crecimiento de 4,4 puntos porcentuales (tasa anualizada ajustada estacionalmente promedio), mientras que la sorpresa para los países restantes del mundo fue de –0,3 puntos porcentuales”.
El FMI suma el impacto de la guerra y de la posición en la cadena de valor global tecnológica para estimar el impacto acumulado para 2026-2027 (Gráfico 1).
Gráfico 1
Las revisiones de crecimiento varían según la exposición a la guerra y Ciclo Tecnológico
(Puntos porcentuales; revisión de la previsión acumulada de crecimiento 2026–27, julio
Actualización WEO 2026 menos actualización WEO de enero 2026)

Los nuevos supuestos
Las proyecciones del personal del FMI para las Perspectivas Económicas mundiales de julio de 2026 asumen los siguientes supuestos:
- reapertura del Estrecho de Ormuz comienza a mediados de julio, con condiciones que vuelven en general al estado de cosas previo a la guerra para marzo de 2027.
- precios de la energía se mantengan más altos que antes de la guerra: 89 dólares por barril,
- política monetaria sea menos favorable, dadas las visibles presiones inflacionarias combinadas con una desaceleración relativamente moderada de la actividad.
- política fiscal en economías avanzadas sea en general neutral en 2026 antes de endurecerse más adelante.
- políticas comerciales actuales se mantienen.
- incertidumbre política y geopolítica se mantendrán elevadas hasta 2027.
De los supuestos resalta el primero: reapertura del Estrecho de Ormuz, que ya no está vigente porque con la reapertura del intercambio no amigable de misiles y drones entre Estados Unidos e Irán se volvió a cerrar.
En el sitio de la OMC, Rastreador de Comercio del Estrecho de Ormuz | Laboratorio de Datos, está un rastreador en tiempo real del tráfico del petróleo. Así: El Rastreador del Comercio del Estrecho de Ormuz, desarrollado conjuntamente por AXSMarine (Grupo de Señales) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), ofrece una serie de indicadores para los envíos de productos clave —crudo, gas natural, productos relacionados con fertilizantes como azufre y amoníaco, y productos agrícolas— a través del Estrecho de Ormuz, uno de los canales marítimos más críticos del mundo.
En el caso del tráfico de buques petroleros, Gráfico 2, se observa que después de iniciarse la guerra a fines de febrero la interrupción fue abrupta y a mediados de junio volvió a reanudarse los flujos de crudo, pero muy lentamente y en forma limitada con la suscripción del Memorándum de Desentendimiento, mientras que los envíos de gas natural licuado (GNL) y fertilizantes siguen en gran medida estancados.
Gráfico 2
Envíos de petróleo crudo a través del estrecho de Ormuz
Índice 2025=100

Fuente: Extraído Rastreador de Comercio del Estrecho de Ormuz | Laboratorio de Datos

Según Reuters, el lunes 13, debería haber sido martes 13, dijo que “Estados Unidos restablecía su bloqueo a la navegación iraní en el Golfo y garantizaría que el Estrecho de Ormuz permaneciera abierto — a cambio de una tarifa”. El bloqueo entraría en vigor a las 16:00 horas. Washington (20:00 GMT) el martes y se aplica a todo el tráfico de buques independientemente de su bandera, cubriendo toda la costa iraní.
Las últimas hostilidades se producen después de que Irán anunciara el fin de semana que cerraría esta vía fluvial vital, Teherán era el guardián del estrecho y lo seguiría siendo «para siempre» y Trump dijo que Estados Unidos atacaría duramente a Irán el lunes y martes.
Para variar y como era previsible, los precios del petróleo subieron más de un 9% el lunes 13 y el FMI tendrá que sacar nuevas previsiones actualizadas semanalmente, o directamente consultarle a Trump cuáles son sus escenarios, si los tiene, y entonces recién para cada uno de ellos sacar las imprevisiones de la economía mundial. En conclusión, no son dos fuerzas poderosas que tiran en direcciones opuestas sino tres, incluido Donald Trump. ¿Y el resto del mundo? Ocupados en el mundial.