El rally de Trump

por Gabriel Loza

Mientras que para analizar el comportamiento de una economía, como Estados Unidos (EUA) o la economía mundial, buscamos y seguimos indicadores macroeconómicos como la inflación, el crecimiento del PIB, el empleo y precios claves como la tasa de interés, los salarios, el tipo de cambio, etc., el mercado mundial tiene y sigue implícitamente o explícitamente otros indicadores como es el caso de la reciente euforia de los mercados financieros, donde como dice Bloomberg Línea “ El anuncio de un posible acuerdo para poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Irán desató un fuerte rally en Wall Street, impulsó la caída del petróleo y devolvió el apetito por el riesgo después de días marcados por la tensión geopolítica”. La reacción fue inmediata: el petróleo cayó con fuerza, los rendimientos de los bonos retrocedieron y las acciones repuntaron en bloque. Y fue un solo anuncio de un acuerdo, aunque en realidad se dice que es un memorándum de entendimiento y que el acuerdo se firmaría en 60 días más.

Este rally se completó con la oferta pública de acciones (OPI) de SpaceX (Space Exploration Technologies Corp), según Reuters: “Las acciones subieron hasta un 31% por encima de su precio de salida a bolsa de US$135, antes de cerrar el día con un alza del 19% a US$161,11. Su precio de cierre dejó la capitalización bursátil de la compañía en US$2,2 billones, lo que significa que finalizó su primer día en bolsa como la sexta empresa con oferta pública (OPI) con mayor valor del mundo”.   

La causa inmediata y aparente, la caída del petróleo, aunque se trata de fluctuaciones hacia arriba y ahora hacia abajo en torno a los 100 dólares, es la variable que ha estado centrando la atención de los mercados, por el efecto del cierre del estrecho estratégico de Ormuz y que su apertura esta justamente en el memorándum de entendimiento. El presidente Donald Trump afirmó en Truth Social que “El precio del petróleo a corto plazo, que bajará rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear iraní, es un precio muy bajo que pagar por la seguridad y la paz de EE. UU. y del mundo”. ¿Y por qué deberíamos pagar todos si la decisión fue de él?

El tema es que el alza del precio del petróleo ha terminado impulsando la inflación al llegar a mayo a 4,2 %, la más alta en tres años y a 2,9% sin contar alimentos y combustibles. Es así que se ve una incidencia de 1,3 puntos porcentuales. Aunque la reacción de Trump fue decir “Me encanta la inflación”. Según la BBC “En general, las facturas de energía -incluyendo el gas y la electricidad- fueron casi un 25% más elevadas en mayo que un año antes, siendo la gasolina la principal responsable de gran parte de este aumento inflacionario”. Desde el inicio de la guerra en febrero, el FMI estima un impacto de más de 1,5 puntos porcentuales en Francia, Italia y Estados Unidos y de más del 1 punto porcentual en el Área del Euro (Gráfico 1). 

El problema de fondo, no es el precio del petróleo y su efecto en la inflación, sino la reacción de los bancos centrales, especialmente la Reserva Federal de EUA que ante el temor de que vuelva la inflación va a detener una posible rebaja de su tasa de fondos federales, como estaba esperando Trump, la va a postergar a fin de año como apostaban los mercados o peor aún, es posible que la mueva y más bien tienda a subirlas, para detener las expectativas inflacionarias. Ahí podría terminar la euforia de los mercados financieros. Y eso podría pasar con el Banco Central Europeo y los demás bancos centrales.


Gráfico 1
Altos precios del petróleo han contribuido al resurgimiento de la inflación
Cambios en la inflación anual desde febrero 2026, puntos porcentuales

Fuente: Extraído de FMI (2026) Global Economy Endures War Shock—So Far

Las previsiones macro tardías

En este marco, los informes de las perspectivas mundiales y por país, que presentan los organismos internacionales, como lo hace el Banco Mundial, dos o tres veces al año junto con sus actualizaciones, como lo hará el FMI en julio, pueden aparecer un poco desactualizados frente a la dinámica y la incertidumbre de los acontecimientos geopolíticos y de los impactos no solo del petróleo sino de lo que ya parece que es una nueva revolución tecnológica con la IA aunque con un estado de situación e impactos que no están claros o ignoramos. 

Asi tenemos el informe del Banco Mundial: Global Economic Prospects, que estima en el mejor escenario de solución en el corto plazo de la Guerra con Irán una menor tasa de crecimiento respecto a 2025, de 2,5%, donde en general hay un consenso. Si el conflicto no se soluciona rápidamente, es decir si las interrupciones en el suministro energético resultan más graves de lo que se supone y van acompañadas de un estrés financiero considerable, el crecimiento global podría caer a solo el 1,3% en 2026. A nivel mundial se estimaba que por debajo del 2% se consideraba una posible recesión.https://www.worldbank.org/en/publication/global-economic-prospects


Cuadro 1
Escenarios de la economía mundial para 2026

AñoCrecimiento del PIB%Tasa de Inflación%Precio del petróleoS/barril
20252,93,360
2026 (escenario A)2,54,094
2026 (escenario B)1,34,4120
Fuente: Banco Mundial GEP Junio 2026.

Al impacto de la guerra, el Banco Mundial añade la incertidumbre persistente en la política comercial, tensiones geopolíticas y condiciones meteorológicas. No obstante ello, por el lado positivo, el Banco incorpora la ampliación de la inversión relacionada con la inteligencia artificial (IA) y que su adopción podría impulsar la actividad económica, mediante la inversión impulsada por la tecnología y ganancias de productividad 

Por su parte, según la Organización Mundial de Comercio (WTO por sus siglas en inglés), “El comercio global de mercancías parece haberse mantenido resiliente en la primera mitad de 2026 a pesar de los vientos en contra derivados del conflicto en curso en Oriente Medio, que parecen haberse visto parcialmente compensados por el aumento de la demanda de componentes electrónicos relacionados con la inversión en inteligencia artificialhttps://www.wto.org/english/news_e/news26_e/wtoi_05jun26_405_e.htm  


Gráfico 2
El volumen del comercio mundial no se ha contraído 

Fuente: Extraído de https://www.wto.org/english/news_e/news26_e/wtoi_05jun26_405_e.htm   

La lectura actual de 101,7 para el índice barómetro (representada por la línea azul en el Gráfico 2) está ligeramente por debajo de su valor de enero de 102,3, lo que sugiere que el crecimiento del comercio de mercancías podría estar empezando a desacelerarse. El índice barómetro también está por encima de su valor base de 100, lo que indica que el volumen de operaciones actualmente sigue por encima de la tendencia. Asi no se visualiza una contracción del volumen del comercio, puesto que los volúmenes reales de comercio trimestral, representados por la línea negra, han estado por encima de la tendencia desde principios de 2025. El impacto negativo del conflicto en Oriente Medio, para la OMC pudo haberse visto parcialmente compensado por el aumento de la demanda de componentes electrónicos relacionados con la inversión en IA.

La importancia de bienes y servicios relacionados con la IA ya fue destacada por la OMC en 2025. De hecho, en el Informe  Perspectiva y Estadísticas de Comercio Global 2026 la OMC había encontrado que gran parte del crecimiento de los volúmenes del comercio mundial de mercancías de 4,6% en 2025 se debió al «auge de la IA«: una inversión en centros de datos, procesadores, equipos de semiconductores y otros productos que habilitan la IA. Estos bienes representaron casi solo una sexta parte del comercio la mitad del crecimiento del comercio global en 2025, a pesar de representar total de mercancías

Es así que los bienes que habilitan la IA se están convirtiendo en una fuerza definitoria en el comercio global según la OMC dicha cuota aumentó de alrededor del 13% en 2023 a casi el 17% a finales de 2025. El comercio de estos productos creció un 21,9 % interanual en 2025. 

Para el FMI (2026) los mercados financieros también han demostrado ser resilientes, los activos de riesgo se han recuperado gracias a beneficios sólidos, y vemos pocas pruebas de una huida más amplia hacia la seguridad: las condiciones financieras siguen siendo acomodaticias. Pero la variable relevante para el FMI es “La fuerte inversión relacionada con la tecnología—especialmente en inteligencia artificial y centros de datos—ha sido una fuerza impulsora en los países donde el impulso económico se mantiene firme. Estados Unidos se beneficia de este ciclo tecnológico global, al igual que las economías de Asia que han visto exportaciones tecnológicas más fuertes”.

De lo planteado, básicamente hay dos fuerzas que afectan los riesgos de la economía mundial y de EUA en particular: la primera la guerra de Irán y su solución o prolongación, con efectos negativos en el producto y la inflación; y la segunda, los efectos no cuantificados de la IA en el comercio mundial, en las inversiones y en el producto.

Railly: IA + acuerdo virtual

El railly de los mercados bursátiles no es reciente, viene de tiempo atrás, en 2025, siendo motorizado por el railly de la tecnológicas con niveles de valoración sin precedentes. Así: «el rally de las tecnológicas responde principalmente a la combinación de expectativas de mayor inversión en inteligencia artificial, buenos resultados corporativos y una lectura más favorable sobre la demanda futura de chips, software e infraestructura digital«. Fuente: Emol.com – https://www.emol.com/noticias/Economia/2026/05/14/1200014/auge-inteligencia-artificial-bolsas.html

Los fabricantes de chips han liderado una recuperación sin precedentes en las acciones y en mayo las grandes tecnológicas, incluida Nvidia, también cobraron impulso mientras sus ejecutivos se unían a la delegación del presidente Donald Trump en China.Sin embargo este repunte no es generalizado, sino impulsado por empresas específicas. Es así que el repunte en mayo de las acciones tecnológicas fue motorizado por los resultados de Cisco Systems Inc. y la buena racha de Nvidia Corp., que sostienen el entusiasmo por la inteligencia artificial. El 12 de junio, el lanzamiento de Space X con oferta pública en el mercado de valores con acceso casi sin restricciones para los demandantes de acciones marcó un hito. 

Citada por Bloomberg, Emanoelle Santos, analista de mercados, la valoración de la empresa había tenido un crecimiento exponencial desde 2020, al multiplicarse por más de 20 entre 2020 y febrero de 2026, explicado no únicamente por el negocio de lanzamientos espaciales, puesto que Starlink representó el 61% de las ventas consolidadas de 2025 y se estableció como el principal sostén financiero del grupo. Santos sostiene que el segmento de lanzamientos espaciales representa una porción relativamente reducida del valor total de la compañía y que Starlink es el principal motor financiero de SpaceX, así la red alcanzó 10,3 millones de suscriptores en el primer trimestre de 2026 y superó los 9.600 satélites desplegados. Al mismo tiempo, registró pérdidas netas por US$4.937 millones, mientras aceleraba inversiones en inteligencia artificial e infraestructura computacional.

Con todos estos antecedentes, Bloomberg Línea se planteó:  La mayor salida a bolsa de la historia enfrenta una pregunta que divide a Wall Street: cuánto vale hoy una compañía cuyo precio depende cada vez más de negocios que aún no existen a escala comercial. Estas dudas surgen pese a que Space X completó una oferta pública récord de US$75.000 millones, una operación que ya se convirtió en la mayor salida a bolsa de la historia y valoró a la compañía en cerca de US$1,77 billones. Y a Musk el primer billonario del mundo. El problema no está en el negocio actual sino en las expectativas sobre lo que SpaceX podría llegar a construir durante la próxima década pero el problema es que los centros de datos espaciales nunca alcanzan ventajas económicas suficientes frente a la infraestructura terrestre. De ahí se deriva que la valoración actual exige asumir una probabilidad muy elevada de éxito para proyectos que aún no existen comercialmente. ¿Es una apuesta al futuro o una apuesta en el casino financiero mundial?

El acuerdo de Estados Unidos con Irán: ¿está completo? 

El domingo 14 de junio, por Truth Social, el Presidente Trump anunció que “el acuerdo con la República Islámica de Irán está ahora completo. ¡Enhorabuena a todos! Por la presente autorizo plenamente la apertura gratuita del Estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo la inmediata retirada del bloqueo naval de los Estados Unidos. Naves del Mundo, arrancad vuestros motores. ¡Deja que el aceite fluya!”.

Se hablará y se discutirá, pero es una luz al final del túnel de la guerra y si bien los mercados la olieron, espero que bien, los efectos serán claramente positivos si se cumple lo acordado, esperando salir de esta zona gris que si se atacaba o no y suspendiendo cada día las ordenes de fuego. Los medios decían que 38veces Trump había afirmado cese de fuego o un próximo acuerdo y esperamos ahora sea la vencida.

Los efectos inmediatos según los medios financieros como Reuters indicaban: Wall Street subió el lunes, con el Nasdaq subiendo un 3% y el Dow marca un cierre récord después de que Estados Unidos e Irán alcanzaran un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra de Medio Oriente y reabrir el Estrecho de Ormuz, lo que llevó a una disminución de los temores inflacionarios a medida que cayeron los precios del petróleo crudo.

El precio Brent bajó a $/b 83,6, aunque antes de empezar la guerra en febrero estaba en 70. El WTI, bajó a $/b80,75 todavía muy alto respecto al alcanzado a fines de febrero de $/b67, aunque Trump dijo que los precios del crudo iban caer como una piedra o roca. Según Bloomberg Línea Opinión, los que esperan una tendencia a la baja piensan que el mercado se recuperará en pocas semanas y el precio caerá, mientras que los pesimistas creen hasta en un año tardará en bajar. Habrá que apostar en el mercado petrolero entonces. 

Reuters concluye que en acciones individuales, SpaceX (SPCX.O), subieron un 19,6% en su segundo día de cotización después de que la exitosa IPO elevara su valoración por encima de los $2 billones, al cerrar el lunes con un precio de salida a bolsa de $192,46 en comparación con su precio de salida a bolsa de $135.

Aunque todo el mundo está de acuerdo con el acuerdo que hasta ahora no se lo conoce, como manda la “accountability” tan exigida por los organismos internacionales, debería publicarse en qué consisten los puntos en consenso y solo se menciona que el acuerdo reabriría el bloqueado Estrecho de Ormuz y extendería un alto el fuego por 60 días, permitiendo a los negociadores abordar cuestiones difíciles como el futuro del programa nuclear de Irán.

Lo que se dice es que beneficiaría a Irán al levantar las sanciones, descongelar activos extranjeros y establecer un fondo de reconstrucción de $300 mil millones, pagado por los aliados vecinos del Golfo. Por otro lado, bajo condición de anonimato, Reuter señala que fuentes dijeron que Irán tendría que satisfacer a Estados Unidos: exige nunca construir un arma nuclear y cortar el apoyo a milicias subsidiarias como Hezbolá para obtener esos beneficios. Y lo mas curioso es que Israel principal promotor de la guerra estará fuera del acuerdo.

El acuerdo, hasta ahora previsional ha despertado el apetito del riesgo y al igual que con Space X y con el precio del petróleo, tendríamos que apostar al futuro, en el casino financiero y en el casino de las guerras, como si la humanidad y la gente común no existiera sino solo el apetito de los mercados financieros especulativos. Y bueno, habrá que apostar quién gana el mundial. Trump amenazó con aumentar aranceles al país que gane a EUA.

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